El Gobierno Rajoy (en la imagen) es genial: la única oferta pública de empleo que lanza es la de inspector de Hacienda, dedicados a la persecución del contribuyente. En materia de trabajo, ha realizado una reforma laboral que ha reducido los salarios y mantenido los altísimos impuestos laborales vigentes en España. Una combinación ideal para no crear empleo.

Pero a la tarta le faltaba la guinda: ahora entra en vigor la ley sobre trabajo irregular para perseguir a todos aquellos empresarios que recurren a la economía sumergida… ante la imposibilidad de pagar los impuestos laborales, sobre todo las cuotas, que les exige el Estado.

¿No sería mejor cumplir con la promesa electoral del PP de bajar las cuotas y sustituirlas por IVA? Esto es, si se trata de reducir el fraude laboral, ¿no sería mejor dejar de perseguir al empleador y facilitarle la creación de empleo con unos gravámenes adecuados? Además, si se reducen las cuotas sociales se podría elevar el salario mínimo y relanzar el consumo.

Eulogio López

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