Se trata de encauzar una empresa que marcha a la deriva. La sensación en la UE es que, antes o después, la propia ENEL terminará en manos de EDF. El hombre de Fenosa no se ha entendido con Gas Natural. A pesar de las palabras de Fulvio Conti, Rafael Miranda espera marcharse con sus 9 millones de euros. Mientras, la plantilla sigue pendiente del primer informe de Evaluación, según el cual sobran entre 10.000 y 12.000 empleos

Endesa tiene un problema: nadie se fía de los italianos de ENEL, que han colocado al consejero delegado, Andrea Brentan y al banquero español más italiano de todos, Borja Prado, como presidente.

No se fía, antes que nadie, el mercado. Razones: se trata de una empresa filial y con un campeón flotante absolutamente mínimo. No sólo eso, esa empresa, ENEL, es propiedad del Gobierno Berlusconi y, como dice un analista: es más filial que Iberdrola Renovables, de la propia Iberdrola.

Antes de la gran operación de los Entrecanales, Endesa valía 40.000 millones en bolsa, ahora sale por 17.000, algo lógico si contamos la desmembración de la empresa en manos de E.ON y otros, así como el coste del pelotazo de los Entrecanales, que lo único que invirtieron fue el favor político de Zapatero.

Además, ENEL está endeudado hasta la camisa, y en el mercado español no son pocos los analistas (salvo Banesto Bolsa, quizás como recuerdo de las muy animadas relaciones que el presidente Borja Prado mantenía con Banesto desde los tiempos de Mario Conde y Fernando Garro) que confían en el valor, y que esperan superdividendos sacados de donde no los hay, para que los italianos puedan recuperar parte de lo invertido.

Además, la sensación general en el sector energético europeo es que, antes o después, ENEL terminará en mano de la francesa EDF.

Luego está el problema del dividendo. Sin extraordinarios, en 2008 Endesa cerró con 2.230 millones de euros, el consenso de mercado, a raíz de los 509 millones de euros del dividendo en el primer trimestre es una bajada superior al 25%, por encima de los 1.600 millones, en el mejor de los casos.

Endesa es hoy una nave a la deriva, con reducción de inversiones y progresivo incremento del apalancamiento. Como ya hemos informado, la plantilla está a la espera de que termine el Informe de Evaluación de puestos de trabajo, cuyas primeras conclusiones aseguran que sobran entre 10.000 y 12.000 empleos, casi el 50% del total.

En esas circunstancias, los italianos consideran que Endesa les exigirá un golpe de timón de la dirección. De ahí ha surgido la oferta a Juan Luis López Cardenete, director general de Unión Fenosa para que fiche por Endesa. Es sabido que Cardenete no se ha entendido con Gas Natural y abandona la compañía. Por el momento, el ofertado ha dicho que se va a tomar el verano de descanso y en septiembre hablaremos.

Mientras tanto, aunque Fulvio Conti, líder de ENEL, ha advertido que cuentan con Rafael Miranda, lo cierto es que Miranda tenía previsto abandonar Endesa el próximo día 30 de junio, coincidiendo con la Junta de Accionistas. En plata, Miranda se marcharía pero ENEL no quiere pagarle los más de 9 millones de euros a los que tiene derecho. Se baraja la idea de que se mantenga como interlocutor de Endesa ante los reguladores energéticos españoles.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com