Sr. Director:
He aquí una manera distinta de versificar la actualidad:

En tarde noche del otoño declinando,

unos notables hallábanse conversando,

sobre un país y su futuro inmediato.

De cuyo nombre no puedo acordarme

pues se perdió en el tiempo y el espacio.

 

¡Se perdió hace tanto!

 

Ha poco entre suspiros, lloros y llantos,

verdaderos unos, otros falsos

muerto había, quien el país había dominado.

 

Discutían los notables

moderados una veces, otras no tanto,

que hacer debían, para no volver a los palos.

Y un plan concibieron con un nuevo palabro:

El consenso. Que aplicaron.

 

Para que unos ciudadanos mandasen,

sin cortapisas ni impedimentos varios.

Y de esta guisa y manera,

ante el pueblo, desmitificarlos.

 

Pero las dudas de ello, en uno de ellos surgieron,

¿Y si nos equivocamos

¿Por qué a equivocarnos vamos

los otros peguntaron, ¿si los conocemos tanto

 

Porque entregar una mesa bien provista,

a unos hambrientos -de poder- y maleducados

conducir podría, no solo a perder la comida,

que reponer no sabrían,

sino también los platos y la mesa

que así mismo destruirían

 

J. R. Peromato