Tras su despido, Jiménez Losantos busca una salida, difícil, pues no acepta ser relegado al horario nocturno

Tal y como adelantara Hispanidad, la COPE ha prescindido del locutor Federico Jiménez Losantos, para la próxima temporada, después de que el Gobierno pepero de Esperanza Aguirre le concediera a él, y a su socio, Pedro J. Ramírez, una emisora en Madrid, valorada en más de 10 millones de euros, y a la que aspiraba la cadena que le pagaba su sueldo de 1,8 millones de euros.

Sin embargo, fuentes de la propiedad matizan la información de Hispanidad: No se le despide. Simplemente se le ha advertido que no puede continuar al frente de las mañanas de la COPE, pero puede elegir un espacio por la tarde o por la noche, en la Linterna. De hecho, ya se ha hablado con César Vidal sobre esta posibilidad.

Dígase como se quiera, el caso es que Losantos no va a acepar esa rebaja y busca desesperadamente una salida, sea en la reconversión de Radio Marca o en Punto Radio, la emisora de Vocento, donde se topa con un Luis del Olmo que se niega a jubilarse del todo y que posee algunas emisoras en propiedad... y la que no le gusta nada al talibán de sacristía.

Al mismo tiempo, Jiménez, que tanto había retado a la propiedad con su marcha, trata ahora de que el arzobispado de Madrid dé marcha atrás y se recomponga su situación, razón por la cual está mostrando su semblante más risueño en antena y no ha vuelto a tocar temas candentes, como, por ejemplo, el aborto, que llegó a defender con total desfachatez desde los micrófonos de la cadena, propiedad de los obispados españoles.

En cualquier caso, ha bastado que se extienda la noticia para que algunos obispos hayan propuesto como alternativa a Nacho Villa, actual director de informativos que ahora mismo se perfila como el sustituto lógico en el caso de que se proceda el relevo inmediato. Esos obispos proponen la vuelta de José María García a las mañanas, con un espacio que se titularía García y Compañía, y que no sería deportivo, sino de información general.