• Reduce la deuda a corto plazo (-48,3%) pero aumenta la que vence a largo (14,8%).
  • Y al final, el endeudamiento financiero crece un 2,7%.
  • El resultado hasta septiembre asusta: pierde 3,3 millones de euros frente a los 2,3 millones de beneficio de 2015.
  • Y es que el incremento del 23,3% la publicidad online no ha sido suficiente.
  • En definitiva, la transición a lo digital está costando más de lo previsto.
Sinceramente no recuerdo si cuando Pedro Sánchez reconocía su expulsión temporal de la política achacaba tal fracaso también a los editoriales de ABC o los limitaba sólo a El País. Ciertamente, si no fuera por las opiniones de la prensa no podríamos evolucionar como nación: son una presión tan brutal que dirigen la política con mano dura, en manos de los lobbies empresariales descarnados. Nótese el tono irónico de mis comentarios. Por escrito, como cualquier crítica, suena diferente según quien lo quiera oír o leer, y puede servir de coartada para cualquier actuación. Lo que seguramente es cierto es que a César Alierta no le hacían mucha gracia las propuestas a las que quería arrimar la sardina Pedro Sánchez. Cualquier subida de impuestos, cualquier idea de nacionalizar sectores no hace gracia ni al IBEX 35, ni al IGBM ni al charcutero de la esquina, por muy social que sea la medida. Lo raro es que no hubieran hecho una presión superior y hayan tejido hilos más fuertes para intentar cambiar el rumbo. Están en su derecho, como los votantes, de intentar influir en sus gobernantes. Su gobierno corporativo lo exige. Todo lo anterior, sencillamente, para hablar de los resultados de Vocento, que tal y como están más hubiera valido conseguir mayor protagonismo político, presionando no sólo a Pedro, sino también a Mariano, Pablo y al resto de la corte del pastoral. En la sociedad actual y con la inmediatez del mensaje más vale que adopten un papel más importante, y si es digital mejor. Todo ello pese a reconocer un incremento de los ingresos publicitarios del 2,2% en el tercer trimestre, con un comportamiento mejor que el mercado ( 0,3%), en un clima, tal y como su presentación de resultados reconoce, incierto. En alguna medida ello deriva en un Ebitda comparable del tercer trimestre del año que mejora en un 17,6% gracias al control de costes comparables (-4,7%), que permite que el Ebitda de los nueve primeros meses crezca en 400.000 euros. Con los datos de beneficio cualquier cambio parece importante, pero son cifras exiguas que no nos convencen. No obstante, todo no es malo: la generación de caja ordinaria es de 14,3 millones en los nueve primeros meses. Algo es algo, con ello podrán pagar pasivo, que seguro que les hace falta. Pero no se engañen, el efectivo -y equivalentes al efectivo-, al final de periodo, disminuye en un 2,5%. Después de los titulares viene lo que no nos convence. En los nueve primeros meses de 2016 la publicidad desciende un -2% sus ingresos, dato del que en modo alguno podemos concluir que estamos ante un mercado estabilizado, más aún cuando en otros medios -léase el duopolio televisivo- aumenta de manera importante. El mercado publicitario da señales de desaceleración desde el primer semestre ( 3,8%) al registrado hasta septiembre ( 3,4%). La publicidad en papel, los medios escritos, no vende. Lo que ahora vende, y así lo reconoce Vocento, es la publicidad digital, que aumenta un 23,3%, lo que evidencia el proceso de transformación digital en el que nos encontramos inmersos. O las redes o nada. ¿Cómo creen que Donald Trump llegó a ser presidente? ¿Por la prensa, por su editoriales?... por supuesto que no. El Big Data aplicado a las redes sociales, a la información en Internet, es la palanca de cambio y ello debe reconocerlo Vocento si quiere continuar en el mercado. Y así lo está haciendo o al menos intentando. Los ingresos publicitarios de Internet y los nuevos negocios digitales aportan el 31,3% del total de los ingresos por publicidad y de e-commerce de la compañía. El elemento clave es si puede crecer al ritmo necesario para compensar las caídas en los sectores tradicionales. En el análisis de la cuenta de resultados destaca el control de costes de personal y la existencia de un plan industrial que permite sostener el margen de ejemplares hasta septiembre (-131 miles de euros). En conclusión, y aún no hemos hablado de ello, el resultado antes de impuestos queda en -3.323 miles de euros, saldo negativo que contrasta con los 2.689 miles de euros del mismo periodo del año anterior. Es decir, una reducción brutal del -223,6%. Y este dato asusta, que por mucho que queramos ocultarlo en Ebitdas y similares, el rendimiento final va de mal en peor y deriva en un balance que, creemos, no lo aguanta todo. El patrimonio neto se reduce en un -2,9% y sólo se ve apoyado, en primer lugar, por una reducción del endeudamiento a corto plazo del -12%. Esto está bien si no fuera porque también se reducen las inversiones corrientes con una caída del 6,3%. El patrimonio neto también se ve apoyado por una mejora de la liquidez derivada, con seguridad, de la venta de activos disponibles para la venta. En este esquema de actuación, la deuda financiera neta a corto plazo mejora sustancialmente (-43.8%) y a largo plazo se incrementa en un 14,8%. Ello deriva en un aumento del endeudamiento financiero bruto del 2,7%. Lamentablemente todo parece indicar que en breve no hay elecciones, momento en el que, con la lección aprendida, Vocento podría presionar para ganar un papel protagonista. Quién sabe, quizá en los datos de balance y resultados está la base para un nuevo populismo en nuestro país. Rodrigo de Silos rodrigode@hispanidad.com