• Lo mejor del resultado hasta septiembre está en la deuda y la actualización del valor de los activos.
  • La deuda con recurso al accionista ha bajado de 973 a 700 millones, un buen pellizco.
  • Aun así, el Ebitda retrocede un 17,2% y la bolsa le castiga con una caída superior al 8%.
  • Está pendiente de contabilizar la venta del 4,42 de Abertis y guarda en la recámara otras desinversiones.
El consejero delegado de OHL, Tomás García Madrid (en la imagen), sigue en su empeño desde que asumió el cargo en junio: reducir deuda en la medida de lo posible y que ese recorte sea lo más palpable antes de que cierre el año. Es el marco para entender los resultados hasta septiembre del grupo, que muestran también una limpieza de balance. La caída de un 94,4% del beneficio neto, que queda sólo en 3,9 millones de euros, no es comparable al retroceso de Ebitda, del 17,2% (689,5 millones) a pesar del discreto aumento del 2% las ventas (3.116,9 millones). El grupo culpa de la caída, en gran medida, a los tipos de cambio, sin los cuales, el revés hubiera quedado en el 5%. Otra cosa es la reacción del mercado: el valor está muy penalizado en bolsa (más de un 50% en doce meses) y este martes vuelve a hacer con fuerza (más del 8%). Los impactos contables más importantes por el efecto directo en el beneficio han sido las obras del hospital Chum de Montreal (Canadá) (105,3 millones de pérdida) y la penalidad de 34,1 millones impuesta por la Comunidad de Madrid a Cercanías Móstoles Navalcarnero, que está recurrida. En el lado positivo están las plusvalías generadas con la venta del 7% de Abertis y la del 28% del Metro Ligero Oeste, que le han aportado unas plusvalías de 114,7 y 41,0 millones, respectivamente. Si sumáramos el 4,42% pendiente de Abertis, el beneficio hubiera sido de 176 millones, según la empresa. Así la cosas, OHL ha reducido la deuda con recurso al accionista de 973 a 700 millones de euros, un buen pellizco. El grupo que preside Juan Villar-Mir de Fuentes tiene pendiente de consolidar la venta por OHL México  de 24% de Organización de Proyectos de Infraestructuras (OPI) al fondo IFM (400 millones) y las desinversiones parciales en el proyecto hotelero Mayakobá (México), el complejo madrileño de Canalejas o en las siete autopistas en Chile, Perú y Colombia. Y sumen a ello la solución, por la vía del arbitraje, del caso del catarí Hospital de Sidra, tras la suspensión del acuerdo con OHL de Qatar Foundation, una vez construido el 95%. El grupo espera la sentencia de la Corte de Londres y los 300 millones de dólares que espera ayudarían al equilibro de caja. Rafael Esparza