• La 'mudanza' no tendía por qué afectar a las sedes operativas.
  • Por ejemplo, el Santander y el BBVA se dirigen desde Madrid pero sus sedes sociales están en Santander y en Bilbao.
  • Lo cierto es que ningún banco español puede subsistir sin la autoridad monetaria, es decir, sin el BCE.
  • Por eso, Caixabank trasladaría su sede social a Pamplona (sede de Banca Cívica) o a Palma de Mallorca.
  • Y el Sabadell pondría en marcha su plan B, adelantado por Hispanidad: Madrid.
Caixabank y Sabadell son los valores del Ibex que más caen este miércoles. A poco más de dos horas del cierre bursátil, Caixabank se dejaba más un 5,8% y el Sabadell, más de un 5,3%. Mucho castigo para las dos entidades catalanas que el martes lanzaron sendos mensajes para tranquilizar a sus clientes. Lo cierto es que lo más grave que tendrían que afrontar si se declarase la independencia, no es la fuga de depósitos o la pérdida de clientes. Eso sería lo de menos. Lo verdaderamente importante es que ningún banco español (ni europeo) puede subsistir si se sale del paraguas del Banco Central Europeo, algo que sucedería si Cataluña se independiza y Caixabank y Sabadell tienen su sede social allí. Por ejemplo, no podría tener allí los depósitos ni solicitar liquidez. Además, dejaría de estar supervisado y las agencias de rating bajarían su calificación hasta el bono basura. En definitiva, perderían la confianza de los mercados. Por eso, el presidente del Sabadell, Josep Oliu, señaló el martes que el banco "tomará las medidas suficientes, si fuera necesario". Es decir, pondría en marcha el Plan B, adelantado por Hispanidad, y que consiste en trasladar la sede social a Madrid. Hay que tener en cuenta que el mercado español representa el 70% de la actividad del banco y que Cataluña, a su vez, aglutina el 15% de ese negocio. Pero la clave, como hemos comentado, es no salir del perímetro del BCE ni abandonar el euro. Lo mismo le ocurriría a Caixabank si Cataluña se independizara. No estaría bajo el paraguas de la autoridad monetaria y su viabilidad sería imposible. En el caso de la entidad que preside Jordi Gual, sin embargo, la opción no es Madrid sino Pamplona o Palma de Mallorca. Efectivamente, la entidad podría aprovechar que en la capital navarra está la sede de Banca Cívica, absorbida por Caixabank en marzo de 2012. La opción balear es menos clara y se justifica por la 'cercanía' de las islas con Cataluña. En su contra juega, precisamente, el hecho de ser una isla y de no contar con una sede emblemática como es la de Cívica en Navarra. En cualquier caso, estamos hablando de trasladar la sede social, lo que no implica, necesariamente, trasladar la sede operativa. Por ejemplo, el Santander y el BBVA se dirigen desde Madrid pero tienen sus sedes sociales en Santander y en Bilbao, respectivamente. Pablo Ferrer pablo@hispanidad.com