• Ha decidido que 10 años son pocos.
  • Es el mismo tirano que sigue aplastando a los cristianos chinos.
  • Pero eso sí, se nos ha vuelto global, librecambista y luchador contra el cambio climático…
  • Ya sólo le falta hacerse feminista: está en ello.
  • O sea, todo un neocom (que no neocon): neo-comunsita.
  • Y el Occidente libre le adora y clama contra los populismos.
  • ¿Populismo? ¿No será neo-comunismo?
Xi Jinping, el miserable dictador chino, se perpetúa en el poder ante la mirada indolente del Occidente libre. 10 años no le bastan al campeón, así que ha decidido quedarse por tiempo indefinido: la patria, y el mundo, le necesitan. Para ello, don Xi se ha hecho globalizador, librecambista y luchador contra el cambio climático. Ya sólo le falta convertirse en feminista: sus asesores de imagen están en ello. En breve será canonizado por Occidente mientras condena al infierno severo a don Donald Trump, que ese sí que es malo. Y así como Occidente se ha vuelto idiota, Jinping ha decidido perpetuarse en el poder y seguir masacrando a los cristianos chinos. Es el nuevo Mao, sólo que sin poesía, que no son éstos buenos tiempos para la lírica. China se está haciendo con el control financiero mundial, además de llenar el mundo de producciones chapuzas y de comprar Occidente para destruir Occidente. China es el neo-comunismo, que ha cambiado el dios de la violencia por el dios del dinero. Xi Jinping constituye, también, el ejemplo egregio de neo-comunismo. El viejo comunismo quería llegar al poder mediante la revolución, pero eso acabó con la caída del Muro de Berlín, en 1989. Ahora, el marxismo se ha reinventado: sigue siendo una tiranía pero ha aprendido que, en el siglo XXI, debe llegar al poder por las urnas. Urnas manipuladas con un electorado manipulado, ciertamente, pero con apariencia de democracia. De esta forma se legitima la dictadura. En ello también está Cuba, ahora en pleno postcastrismo, e incluso, me temo, que esté cayendo la Rusia de Vladimir Putin. Y, desde luego, otro ejemplo de neo-comunismo, aquí en España, de neo-comunismo, de neocom (que no neocon) es Podemos. Por si fuera poco, los tontos de los occidentales, nosotros, seguimos clamando contra los populismos. Que no son populismos, que es neocomunismo, chavalotes. Es el sonriente Xi Jinping el mayor enemigo de un Occidente embobado. Ergo, el mayor principal enemigo actual de los cristianos, de la libertad y de la civilización. Pero el malo no es Jinping, el malo es Trump. Eulogio López [email protected]