Lo explica, mejor imposible, Rubén Esteller, en El Economista, edición del martes, bajo el siguiente titular: "La tarifa de la luz subirá un 10% en el primer trimestre". Al final, resulta que, con las reformas del ministro Soria (en la imagen), la tarifa de la luz puede bajar en 2013 a subir en el primer trimestre de 2014. Por las mismas causas
El ministro Soria apenas redujo las subvenciones a la energía verde y a cambio subió los impuestos. Un error
Y esto, porque el espíritu de las reformas del PP es una espada de doble filo. En efecto, pese al déficit detectado por la CNMC a octubre puede terminar el año sin déficit de tarifa, pero eso sólo supone que lo que antes pagaba el contribuyente ahora lo pague el consumidor. Ocurre que, en materia de luz, todos los contribuyentes son consumidores.

En resumen, el PP no se atrevió a reducir las subvenciones de las energías renovables porque no hace progresista y, sobre todo, porque ya afronta bastantes conflictos judiciales (ojo, sobre todo, interpuestos por los fondos y bancos financiadores del chollo renovable de Zapatero) y no quería más líos.

Lo que hizo Soria fue no reducir, apenas, las subvenciones a las renovables pero obligarles a pagar más impuestos a todos los productores.

Lo que nos lleva al principio de siempre: primero energía barata, luego energía verde. Entre otras cosas, porque las energías tradicionales también son verdes, más eficientes y sobre todo, mucho más baratas y no financiadas por el erario público, algo que resulta tremendamente injusto.

Llevamos una década financiando las energías eólica, fotovoltaica y termosolar. Hemos parado el déficit, pero no esta sangría de dinero, esta barbaridad zapateril, que nos ha perjudicado a todos y que todavía no hemos conseguido quitarnos de encima.   

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com