• No puedes dedicar 25 años a formarte, 25 a trabajar y luego prejubilarte.
  • Los pensionistas, jaleados por la demagogia imperante, aseguran haber levantado el país: no es así.
  • Hemos prejubilado a gente a los 50 años de edad: ¿nos damos cuenta de la barbaridad? 
  • La única solución es trabajar más tiempo (retrasar la edad de jubilación) y volver a la familia numerosa.
  • Y para la familia numerosa se necesitan mujeres que quieran ser madres.

Oigo a los políticos alabar a los jubilados cuyo voto anhelan. Oigo a los periodistas jalear la batalla política, con inocentes y culpables. Oigo a los pensionistas, galvanizados por la demagogia de políticos y periodistas, asegurar que ellos levantaron el país y tiene derecho a pensiones dignas. Pues mire, tampoco. Ustedes trabajaron, como todo quisqui, porque lo necesitaban, y si lo hicieron bien, contribuyeron a levantar el país. Pero, en cualquier caso, tenían que hacerlo. Pero es que, además, la generación que está al borde de la jubilación ha sido al que creó la sociedad 25 por 3. Es decir, 25 años, en muchos casos, más aún, 25 años para trabajar y empezaba a prejubilarse a los 50, siendo que ahora la esperanza de vida camina hacia los 90 años de edad. Hemos prejubilado a gente a los 50 años de edad: ¿nos damos cuenta de la barbaridad? La única solución es trabajar más tiempo (retrasar la edad de jubilación) y volver a la familia numerosa. Y para la familia numerosa se necesitan mujeres que quieran ser madres y un Estado que nos les ponga pegas sino que les ayude, sin duda sin un salario maternal. Porque los problemas económicos más graves siempre son demográficos. Y la bomba demográfica no consiste en que haya mucha gente sino en que haya pocos jóvenes. Y esto, por el doble gasto: en  pensiones y en sanidad. Eulogio López [email protected]