• Traducido: y sin frecuentar los sacramentos… pues tampoco.
  • Lo dice el último documento de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.
  • Para los que dicen que el Papa Francisco no está secuestrado: 'Placuit Deo' ha pasado desapercibido.
  • Es Francisco quien repite la doctrina eterna del Magisterio, así que no interesa.
  • En cualquier caso, puedes aceptar o rechazar el cristianismo: lo que no puedes es cambiarlo.

El Catolicismo no es una religión a la carta. O te atienes a la enseñanza de la iglesia, a las Sagradas Escrituras y a la Tradición o te vas al infierno de cabeza. Muy especialmente o prácticas los sacramentos que imparte la Iglesia visible o te condenas. Jesús es Salvador, fuera de la Iglesia no hay salvación. Y, a efectos prácticos: si tú dices una cosa y la Iglesia la contraria, la que tiene razón es la Iglesia. Y es que hasta en los actuales tiempos de cisma, todavía hay voces en la Iglesia que hablan claro. Todo este exordio viene a cuenta del  documento vaticano que lleva por título Placuit Deo y que pueden leer aquí. Es obra de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, que lidera el jesuita español, monseñor Luis Francisco Ladaria (en la imagen, junto a Francisco). Dos curiosidades: 1.- La más evidente: desde que Ladaria lidera el santo oficio no se habla del Santo Oficio. Eso puede ser bueno, pero me asombra que tampoco se hable de sus documentos, que es -como los jueces por la sentencia- por dónde debe hablar el magisterio eclesial y, en especial, la Sagrada Congregación. 2.- Cada vez que el abajo-firmante asegura que el Papa Francisco vive secuestrado se me echan encima, generalmente los grupos de católicos conservadores (he decidido no llamarles tradicionalistas, porque el tradicionalismo me es muy preciado) asegurando que Francisco no está secuestrado sino que es el secuestrador. Pero cuando el secuestrado da pábulo a estas maravillas, por mor de la Sagrada Congregación, entonces los progres ignoran el texto para difuminarlo y los conservadores callan como… Dios no quiere críticos, quiere discípulos. El cristianismo no es una religión a la carta: es una cosmovisión cerrada, porque solo hay una verdad -y un Dios que es padre y redentor con todo lo que ello conlleva-. Puedes elegir entre aceptarlo o rechazarlo: lo que no puedes hacer es cambiarlo. Porque tú no eres quién. Eulogio López [email protected]