• Bueno, también anda por ahí un tal Jesucristo, pero no dio tiempo a hablar de Él.
  • Para los periodistas, no era una cuestión de actualidad.
  • Geniales ruedas de prensa a 10.000 metros de altitud: ¿esto es la Iglesia o la cámara de los horrores?
Lean la trascripción de la rueda de prensa del Papa Francisco en el avión de vuelta a Roma. A pesar de que Mariano Rajoy es un personaje en baja nadie se atrevería a hacerle las preguntas con las que bombardearon los periodistas a Francisco. Salvo una pregunta sobre la economía peruana, se habló del escándalo de Soladicio, que se comparó con el escándalo Maciel. Luego llegó el caso del obispo Barrios, que no es un pederasta pero, al parecer, no puso los suficientementes medios para combatir la pederastia. Luego vino el asunto de por qué casó a una pareja  azafatos en vuelto y entonces el Papa les explicó que les había hecho un cursillo prematrimonial corto pero de altura. Naturalmente, la preguntita sobre la aeroboda vino acompañada sobre la crítica de un cardenal por tan acelerada celebración. Luego estuvo la pregunta verde, que ya saben ustedes que es más importante de todo es el planeta. Otra vez el Papa porteño dijo sin decir aquello de "me alegra de que me haga esta pregunta" y salió airoso. Como no había surgido ningún escándalo… La rueda de prensa terminó con la gratitud papal por tan interesantes preguntas periodísticas. Y todo esto es bello e instructivo. Podemos saber, por ejemplo, que la Iglesia es un conjunto de escándalos sexuales, económicos y medioambientales. Bueno, también anda por ahí un tal Jesucristo, pero no dio tiempo a hablar de él. Para los periodistas, no era una cuestión de actualidad. Eulogio López [email protected]