El miércoles 21 celebramos el día de la Tierra. Es una festividad religiosa, donde los verdes adoran a la madre Gaia, que es una mamá… un poquito cabrona. Ya saben: la naturaleza no perdona nunca.

RTVE nos obsequió con varios vídeos-propaganda. Muy poéticos todos ellos.

Se empeña el Gobierno Sánchez en recordarnos cómo, gracias, al confinamiento decretado por nuestro querido gobierno, por ellos mismos, que nos han encerrado a todos los humanos y ha convertido nuestra casas en prisión… el aire es más puro, las aguas bajan más limpias y el planeta, madre tierra, diosa Gaia, está mas bella y vistosa.

La solución, al parecer, es que nos quedemos encerrados de por vida.  

Do you understand?

No tienen fe pero tienen supersticiones. Ahora toca la superstición del planeta, una religión ecoverde, ecopanteísta, que pregona un diosa cruel, tan cruel como los auténticos ritos precolombinos e hindúes de los que mama. La ministra Ribera, al parecer quiere ser la papisa.

Cierto: nos hemos vuelto un poco imbéciles. Pero sólo un poquito... por el momento.