• Nunca como entonces, como el 12 de marzo de 2004, los españoles mostramos tanta cobardía.
  • Al contrario que en otros países, los españoles, en lugar de unirnos contra el enemigo terrorista, nos dividimos. Además, los atentados de Atocha y Cercanías constituyen el gran triunfo terrorista en Occidente.
  • Por de pronto, cambiaron al Gobierno. Y en el peor sentido posible: llevaron a Moncloa el guerracivilismo.
  • O sea, el 11-M entronizó a Zapatero, que nos devolvió a  1936.
  • También me refiero a Cataluña.
  • Y en la cobardía y el cainismo seguimos en 2018.
Nunca como el 12 de marzo de 2004 un pueblo de historia valiente, y hasta heroica, como el español mostró tanta cobardía. Vergüenza da recordarlo. Nunca como entonces, como el 12 de marzo de 2004, los españoles mostramos tanta cobardía. Al contrario que en otros países, los españoles, en lugar de unirnos contra el enemigo terrorista, nos dividimos. Si no recuerden, lo que ocurrió en Estados Unidos o en Reino Unido tras los atentados del 11-S de 2001 y del 7-J de 2005. Además, los atentados de Atocha y Cercanías constituyen el gran triunfo terrorista en Occidente. Por de pronto, cambiaron al Gobierno. Y en el peor sentido posible: llevaron a Moncloa el guerracivilismo. O sea, el 11-M entronizó a Zapatero, que nos devolvió a  1936. Con ZP en la Presidencia, resucitó la guerra civil. Por ejemplo, surgió en España el neocomunismo de Podemos. Y también me refiero a Cataluña. El guerracivilismo español siempre ha tenido dos componentes: el leninismo y el separatismo. Pablo Iglesias coquetea con ambas y el nacionalismo catalán moderado, de origen cristiano, ha dejado de existir. Y lo peor es que en la cobardía y en el cainismo seguimos hoy, en 2018. España lleva dos siglos, desde la salida de Hispanoamérica, su gran obra en el mundo, en perpetua guerra civil. El enemigo exterior, el verdadero enemigo, no importa. Nuestro enemigo es el vecino. Somos así de cainitas… y así de idiotas. Eulogio López [email protected]