Comenzamos esta crónica semanal sobre cristianos perseguidos en Mali, donde el sacerdote dominico Nelson Medina, conocido en redes sociales como Fray Nelson, lanzó una campaña de “oración incesante” para pedir a Dios por la liberación de la religiosa colombiana Gloria Cecilia Narváez, secuestrada desde hace más de cuatro años por terroristas musulmanes en ese país africano, recoge Aciprensa.

La campaña -denominada 504 espacios de oración- busca que cada persona que se una a la iniciativa, asuma 20 minutos de oración cada semana por la liberación de la religiosa. En ese tiempo, se puede rezar distintas oraciones, como el Santo Rosario y la Coronilla de la Divina Misericordia.

“Cada hora se divide en bloques de 20 minutos. Hay 24 horas en un día. Eso significa que en un día hay 72 bloques o 72 espacios de oración”, dijo, añadiendo que “eso quiere decir que en una semana hay exactamente 504 espacios de oración de 20 minutos”.

La hermana Gloria Cecilia Narváez, de la Congregación Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, fue secuestrada a los 55 años el 7 de febrero de 2017 por el Frente de Apoyo para el Islam y los Musulmanes (SGIM), un grupo vinculado a Al Qaeda asentado en el país africano de Mali.

Fray Nelson Medina expresó que “aquellos que están sufriendo merecen nuestro cariño, admiración, y también nuestro soporte y nuestra oración”. “Ellos son lámparas encendidas que nos muestran el camino y son una razón para confiar y esperar más y más en Dios que todo lo puede”, dijo.

Se descubrió que la misma red de cómplices vinculados a Gök había llevado a cabo un intento similar de tomar ilegalmente la iglesia búlgara de Galata y otros lugares de culto

Nos vamos ahora a Turquía, donde recientemente fue arrestado y procesado Sebahattin Gök, el hombre que el año pasado, con una red de cómplices, se dedicaba a estafas inmobiliarias contra comunidades eclesiales y religiosas, propietarios extranjeros o grupos étnicos minoritarios. Lo último que planeaba era tomar posesión ilegalmente de la iglesia católica más grande de Estambul y venderla al mejor postor, la Basílica Católica de San Antonio de Padua, ubicada en el céntrico Istiklal Caddesi, una de las avenidas más famosas de Estambul, informa Fides.

En los últimos años, Sebahattin Gök había realizado varios viajes a Italia, Francia y Estados Unidos, recogiendo poderes notariales firmados por personas que presentaba como legítimos herederos de los antiguos propietarios de la Basílica. Con estas cartas, y después de haber reunido también dudosos “certificados de herencia” ante un tribunal civil de paz, el negociante turco se había presentado al distrito catastral local, reclamando el derecho a tomar posesión del lugar de culto en nombre de los legítimos dueños. El año pasado, los franciscanos conventuales encargados de la iglesia apelaron a la justicia turca, obteniendo una medida cautelar destinada a proteger el lugar de culto y los locales dependientes del mismo.

En el curso de la investigación, se descubrió que la misma red de cómplices vinculados a Gök había llevado a cabo un intento similar de tomar ilegalmente la iglesia búlgara de Galata y otros lugares de culto erigidos en el pasado por las comunidades locales de armenios, franceses, italianos y hebreos, recogiendo 34 denuncias interpuestas en su contra por estos intentos.

En los estados en los que gobierna del partido nacionalista hindú de Narendra Modi, “si una escuela de una minoría religiosa ofrece instrucción o trabajo gratuito a una persona necesitada, sus responsables podrán ser acusados de intento de conversión”

Y terminamos esta crónica en la India, donde todos los estudiantes, también los cristianos, tendrán que celebrar el ‘Vasant Panchami’ y adorar a la diosa Saraswati recitando oraciones hindúes y realizando rituales previstos por el festival que marca la llegada de la primavera. Cada escuela también debe acreditar que las celebraciones han tenido lugar enviando documentación fotográfica a las autoridades, recogió Infocatólica.

De poco sirvieron los llamamientos al gobierno del United Christian Forum (UCF), una organización de derechos humanos con sede en Nueva Delhi, quien denunció que imponer la veneración de la diosa a niños y jóvenes «socava gravemente el derecho a la libertad de religión y la libertad de establecer y administrar instituciones educación de su elección garantizada y protegida en la constitución de la India para todas las minorías».

La UCF recuerda cómo en 2019 las mismas dos administraciones intentaron cancelar el Viernes Santo (junto con la Navidad, la única fiesta cristiana reconocida como pública) de la lista de días festivos oficiales, y solo la intervención del Tribunal Superior de Bombay, a la que había apelado la Iglesia de la India, logró restaurar la fiesta.

En los estados bajo el gobierno del partido nacionalista hindú de Narendra Modi, “si una escuela de una minoría religiosa ofrece instrucción o trabajo gratuito a una persona necesitada, sus responsables podrán ser acusados de intento de conversión”, lo que les podría acarrear serias penalidades, expresa el P. Maria Stephan, portavoz de la Iglesia en el estado del Madhya Pradesh, donde el 9 de enero pasado se aprobó la más radical ley anti-conversión de la India, que prevé cárcel de hasta 10 años a quien resulte culpable de haber convertido una o más personas con fuerza o engaño.

En cualquier caso, y como siempre, urge oraciones por los cristianos perseguidos por su fe en Cristo.