• Alemania y Francia apuestan por la vía diplomática: Hollande y Merkel viajan a Kiev y a Moscú para buscar una solución a la guerra.
  • La OTAN trata de definir la capacidad de la fuerza de despliegue urgente ante amenazas como la rusa o el yihadismo.
  • Al menos cinco militares ucranianos muertos en combates con los prorrusos en las últimas 24 horas.

Lo último en la guerra civil de Ucrania -que enfrenta a separatistas prorrusos con el ejército ucraniano- es que al menos cinco militares ucranianos han muerto y 29 han resultado heridos en las últimas 24 horas, según el portavoz de las Fuerzas Armadas ucranianas, Vladislav Selezniov, en declaraciones a Reuters.

Los separatistas prorrusos continúan con su ofensiva sobre Debaltseve, una localidad clave situada al noreste de Donetsk que las tropas de Kiev siguen controlando a pesar de la presión de los prorrusos.

Ante la presión militar prorrusa, al presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, se le ha ocurrido pedir armas a la OTAN, argumentando que las muertes de civiles y el recrudecimiento del conflicto deberían ser motivo suficiente para ello. El presidente ucraniano ha recalcado que Kiev quiere paz, pero ha argumentado que la paz ha de ser defendida, por lo que ha dicho que Ucrania necesita un Ejército fuerte y armas nuevas y modernas.

Por cierto que, según algunas informaciones, Estados Unidos está considerando armar a las fuerzas ucranianas. Hoy mismo, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, se reúne en Kiev, con Poroshenko.

Hasta ahora la administración Obama ha ofrecido solo ayuda no letal a las fuerzas armadas ucranianas, pero autoridades estadounidenses han dicho recientemente que están dispuestas a considerar el suministro de armas para ayudar a poner fin al conflicto.

Por ejemplo, el nominado del presidente Obama para Secretario de Defensa, Ashton Carter, dijo: "Creo que tenemos que apoyar a los ucranianos para que se defiendan a sí mismos. No puedo decir la naturaleza de esas armas ahora porque no me he reunido con nuestros líderes militares o con los líderes ucranianos, pero me inclino en la dirección de proveerles armas, incluyendo, armas letales".

En ese contexto, Alemania y Francia se involucran en la vía diplomática: esta misma tarde Angela Merkel y François Hollande llegarán a Kiev y este viernes viajarán a Moscú para reunirse con Petró Poroshenko y Vladimir Putin. "Con Angela Merkel, he decidido viajar esta misma tarde a Kiev para hacer una nueva propuesta sobre el conflicto, fundamentado sobre la integridad territorial de Ucrania", ha anunciado Hollande.

Asimismo, el presidente galo ha señalado que Francia no quiere que Ucrania se una a la OTAN y ha agregado que el objetivo de su nueva iniciativa de paz es desarrollar el texto de un acuerdo sobre la resolución de la situación en Ucrania aceptable para todas las partes.

Y mientras Ucrania pide armas a la OTAN, los ministros de Defensa de la Alianza Atlántica tratarán de definir el tamaño y la composición de la "unidad de alta disponibilidad" que los países aliados se comprometieron a tener a punto, de manera interina, ya en 2015, en respuesta a amenazas como la que plantea Rusia en Ucrania o el Estado Islámico al sur del Mediterráneo.

El objetivo es contar con una fuerza con tamaño de brigada, esto es, de entre 3.500 y 5.000 efectivos, capaz de desplegarse "en un máximo de cinco o siete días", en lugar de en semanas, según explican fuentes aliadas.

No todos los países aliados tienen la capacidad para ocupar el puesto de "nación marco" (dirigir esa unidad) y son apenas "seis o siete" los que podrían hacerlo, incluida España, si bien las fuentes apuntan más bien a países como Francia, Reino Unido o Alemania.

España, representada por el ministro de Defensa, Pedro Morenés, aprovechará la ocasión para señalar la "firme posición" española respecto a que "se reconozcan y consideren adecuadamente" las amenazas al sur del Mediterráneo, en un momento en que el foco está puesto en el este de Europa, según fuentes del Ministerio.

Esas amenazas, todos lo sabemos, se concretan en una: el yihadismo.

Andrés Velázquez
andres@hispanidad.com