• O sea, con entes, tanto el partido político como las multinacionales profundamente apostólicas.
  • El cardenal laico derrota al cardenal Cañizares y no cierra TRECE TV.
  • Y lo vende como una victoria ante los obispos catalanes.
  • Cañizares responde que la Iglesia sólo debe poseer medios para evangelizar… no para otorgar poder al cardenal laico.
  • Quien, por cierto, poco poder ha conseguido con el fichaje de Carlos Herrera.
Ya contamos en Hispanidad que monseñor Antonio Cañizares, cardenal arzobispo de Valencia, le paró los pies al cardenal laico, Fernando Giménez-Barriocanal, presidente de COPE y señor de los dineros en la Conferencia Episcopal, cuando se negó a que se autonombrara también presidente de TRECE TV. Fácil. Colocó a su monaguillo, Julián Velasco, y siguió mandando tanto en la emisora como en el canal. Ahora han tenido otra bronca, porque monseñor Cañizares ha dicho que si TRECE TV no evangeliza y encima drena un dinero del que necesitan las empobrecidas diócesis (ha perdido 70 millones de euros desde su fundación y ahora habrá que poner otros 9 para 2018), lo mejor es venderla, traspasarla o alquilarla. Cuestión algo difícil esta última porque se trata de una concesión administrativa y porque la candidata lógica, Atresmedia, no parece interesada… por el momento. En cualquier caso, Barriocanal pretende otra cosa: quiere reducir al mínimo la producción propia, acentuar el politiqueo pro-PP y ceder el resto del horario a Fox o Sony, con quien ya se han puesto en contacto. Es decir, un partido del PP y dos multinacionales profundísimamente apostólicos. Pero Cañizares no ha obtenido el apoyo de otros obispos y, encima, Barriocanal dice que los enemigos del canal son los obispos catalanes porque son muy independentistas. Hombre, Cañizares no es muy independentista. ¿Qué pretende Barriocanal? Pues que se una gran editor, un Polanco redivivo. No lo ha conseguido en COPE con el fichaje de Herrera, porque el poder político no se lo ha llevado Barriocanal, sino Herrera. Y encima ahora Herrera le exige la renovación en tiempo y forma o amenaza con irse. El principio es el mismo: la Iglesia debe tener medios informativos, sí, pero para evangelizar. Para otra cosa no. Y mucho menos para escandalizar a los fieles… que es lo que hacen COPE y TRECE TV. Eulogio López [email protected]