• Moncloa renuncia a poner orden en las subvenciones públicas a los musulmanes.
  • Las llamadas rentas sociales no son escasas en España pero se otorgan sin control.
  • Entre otras cosas, porque más que estatal, se trata de una realidad autonómica y local.
  • Y quede claro: los musulmanes odian al país que les acoge.
España no se caracteriza por la magnitud de sus rentas sociales sino por el descontrol con el que se otorgan. Así se expresan las fuentes monclovitas que recuerdan que tras Barcelona, en Presidencia del Gobierno se han planteado la posibilidad de reordenar las rentas sociales que cobran los inmigrantes musulmanes, la mayoría de los cuales, salvo excepciones, jamás piden la nacionalidad española (algo que no ocurre, por ejemplo, en Francia). Es verdad que las rentas sociales se han generalizado, no como en otros países, desde el Gobierno central, sino desde comunidades autónomas y ayuntamientos. Es decir, que se ha generado un caos en las ayudas. Porque esa es la cuestión: no es que las subvenciones por no trabajar (que de eso hablamos) sean escasas en España. Todo lo contrario, lo que ocurre es que se otorgan sin el menor control, por esas dos vías: autonómicas y municipales, a lo que habría que añadir la Seguridad Social, en cuanto a atención sanitaria. Ahora bien, tras los atentados islámicos en Cataluña sí se ha planteado en Moncloa la posibilidad de controlar unas rentas sociales que en ocasiones están sirviendo para acentuar los guetos musulmanes, una comunidad que apenas se integra en el tejido social español, que siempre se considera agraviada por Occidente, víctima del racismo… pero que no renuncia a las subvenciones públicas ni a las ventajas sanitarias y educativas que les proporciona España. En Moncloa han renunciado a poner orden en este dinero aunque no esté sirviendo para integrar a los musulmanes sino para que surjan terroristas o, simplemente, gente que odia al país que les acoge. Para esas mismas fuentes de Presidencia, no se debe olvidar que si la renta social no sirve para integrar, resultaría más eficaz cerrar las fronteras y ayudar al emigrante en su país de origen. Sólo que no se atreven. A fin de cuentas, la renta social se ha convertido en la seña de identidad de la izquierda podemita española… y cada día más del podemizado PSOE de don Pedro Sánchez. Eulogio López [email protected]