• El 1-0 demuestra quién manda en Atresmedia: Jaume Roures.
  • El domingo 1 de octubre, el cabreo de la Vicepresidenta con el segundo canal de Planeta era de los que hacen época.
  • La Caracoles quiere que sean entidades ciudadanas quienes asuman el protagonismo del boicot.
  • Lo que más daño hizo en Moncloa no fueron los tertulianos, sino la repetición de imágenes de violencia por parte de la Guardia Civil y de la Policía Nacional.
  • Como aseguran en el PP: en lugar de Ferreras el director el especial parecía Puigdemont.
  • De postre, Julia Otero, convertida en agitadora de la segregación.
La retrasmisión de La Sexta el 1 de octubre, dirigida por Antonio García Ferreras, parecía programada por Carlos Puigdemont. Una repetición constante de las imágenes más violentas o impresionables de Guardia Civil y Policía Nacional mientras se ocultaban las imágenes más violentas de los pacíficos separatistas a la búsqueda de un muerto. Lo mismo puede decirse de los tertulianos incendiarios, que iban desde el centro a la ultraizquierda y, sobre todo, desde los melifluos representantes de Ciudadanos hasta los independentistas. E incluidos los majaderos de la CUP. La Sexta, propiedad de la familia Lara, de los conservadores de Atresmedia, en teoría el multimedia más próximo al PP. Y luego está lo de Julia Otero en Onda Cero, convertida en la agitadora de la segregación catalana. Así que Sáenz de Santamaría pidió consejo a su mano derecha, María González Pico, la Caracoles, y ésta se apresuró a sugerir un boicot entre los anunciantes de Atresmedia, pero, eso sí, sin alharacas y con el protagonismo en manos de entidades ciudadanas. ¿Y triunfará? Naturalmente que no, esas cosas nunca triunfan. Y entonces, ¿qué ocurre con José Creuheras y los Lara? Pues ocurre que quien realmente manda en La Sexta, y por extensión en A3 TV (es la matriz pero la ideología la marca La Sexta) es el señor Jaume Roures (en la imagen),  accionista minoritario pero muy influyente de Atresmedia y convertido ahora en el director de orquesta del enloquecido movimiento separatista. Y Roures sabe hacer las cosas, que no en vano es comunista, anticlerical y, mayormente, archimillonario. Eulogio López [email protected]