• La eléctrica ganó 1.463 millones en 2017 ( 4%) en un escenario adverso por la sequía pero cae en bolsa más del 1,5%.
  • Sin la integración de Enel Green Power, el Ebitda (3.542 millones, un 3%) se habría estancado.
  • Compensa la caída del margen del negocio liberalizado (-18%),  con la reducción de los costes fijos (-4%).
  • Aumenta poco la deuda (47 millones), a pesar del fuerte desembolso de dividendo (1.411 millones).

Endesa, otra empresa que se forra. Resultado a resultado, con los datos de 2017 y siempre mayores beneficios que en años anteriores. Claro, esto lo ven los pensionistas o los funcionarios -que apenas ven subidas de sus sueldos y sólo constatan pérdidas de su poder adquisitivo- y se cabrean. Algunos incluso con razón. A más a más, si lo ve un político, estará encantado, porque la culpa se la echará a Rajoy, por permitir que las eléctricas se forren a nuestra costa, a costa de la sociedad y, seguramente, a costa de los angelitos que están en el cielo, que en esto tiene poca culpa: sólo usan energías renovables, los pobres. Y encima dirán que lo hacen para calentar el asiento cuando las puertas giratorias funcionen. ¡Manda narices que un político no pueda mejorar su puesto laboral por la experiencia adquirida en sus años como ministro! Van a tener que borrar de su currículo su experiencia pública, como hacen los doctores con su doctorado (léase esta frase con el modo ironía encendido). Dicho todo lo cual, sin abundar en más temas, entramos en los últimos resultados anuales de Endesa. Los datos son buenos y, al menos ellos, están contentos porque baten sus previsiones, a pesar de que el mercado sólo lo descuente con pérdidas en su cotización (en torno al 1,5%). El beneficio fue de 1.463 millones en 2017, un 4% más que en 2016, con un Ebitda de 3.542 millones, también el 3% más. Y dicen, además, que lo han obtenido en un escenario adverso, en gran medida por culpa de la sequía y la volatilidad del mercado eléctrico. Es decir, medido en una reducción muy importante de su producción eléctrica de las plantas hidráulicas. Me imagino que con la que está cayendo, y lo que se prevé para la semana, estarán contentos, o la menos mojados, que es como se celebran los éxitos. La mejora de los resultados se ha obtenido sobre la base de los diferentes planes de eficiencia aplicados por el grupo, así como por la contribución del negocio regulado. A este respecto, debe considerarse que sin la integración de Enel Green Power, el resultado de explotación se habría estancado y el beneficio sólo habría aumentado un 3%. La reducción de los costes fijos en un 4%, mientras, ha sido capaz de compensar el descenso del margen del negocio liberalizado, con una caída del 18% debido fundamentalmente al incremento de los costes variables por la baja producción hidroeléctrica del año. Gracias a las ventas, con un aumento del 6%, se ha mejorado el resultado en conjunción con lo anterior. Todo un éxito comercial. Respecto a la deuda financiera neta, ha aumentado en poco más de 47 millones, a pesar del pago del dividendo de 1,333 euros brutos, con un desembolso brutal de 1.411 millones con cargo a 2016. La alegría de estos resultados se lo llevarán los accionistas, que percibirán un aumento del dividendo. A los 0,70 euros del 2 de enero de dividendo a cuenta, queda por incorporar uno complementario por 0,682 euros, hasta los 1,382 euros por título, un 4% más que el curso anterior y un 5% más que lo comprometido al mercado. En definitiva, el asiento queda calefactado, como en los coches, para el próximo que pille asiento en su Consejo de Administración no coja frio. Eso sí, les saldrá barata la factura eléctrica. Autoconsumo se llama. La de la eléctrica digo, no del ministro. Rodrigo de Silos [email protected]