• ¿Y las comisiones? Aumentan un 4,3%, pero se han dejado 297 millones de euros entre los resultados por operaciones financieras y los ingresos por dividendos.
  • Porque esa es otra: no se debe excluir del resultado la minusvalía de la participación de Telefónica: también forma parte del negocio.
  • Y un aspecto común a todo el sector: los créditos antiguos que permanecen en mora tienen muy pocas posibilidades de cobro.
  • El regulador debía plantearse una solución contable a estas operaciones.
Hoy, jueves 1 de febrero, ha sido BBVA la que ha presentado sus cuentas cerradas a finales de 2017. La entidad con el presidente más 'digitalizador' del mercado, empecinado en ponernos en una tablet o en un smartphone todas nuestras cuentas bancarias, cerrar oficinas como las 179 previstas para este año y continuar reduciendo plantilla, informa que ha visto disminuido su resultado neto, que asciende a 3.519 millones de euros (M€) ( 1,3% respecto a 2016) debido al ajuste de 1.123M€ que ha tenido que contabilizar por la depreciación de su participación cercana al 5% en Telefónica. Ya en junio puso de manifiesto minusvalías por 880M€, que se registraron en Patrimonio Neto, pero la NIC 39 le ha obligado a registrarlo a final de ejercicio en la cuenta de resultados donde la foto para la prensa es más nítida. Confieso que la última línea añadida a la cuenta de resultados les ha quedado muy cool. A pesar de las recomendaciones de la CNMV de presentar las notas de los estados financieros con la mayor claridad y sin recurrir a comparativos que no aporten claridad a su interpretación, nos dicen que el resultado sin impactos es de 4.642M€, que supondría un 19,7% más que en el ejercicio anterior. Como ya me he manifestado en otras ocasiones, esto no es así. La gestión de esa participación forma parte de su negocio y no se puede excluir de su resultado, que al final es el que refleja el epígrafe de beneficio neto, sea el que sea. El margen de intereses crece un 4,1%, poco comparado con lo visto en otras entidades a pesar de que nos digan que crece un 10,6% a tipos de cambio constantes (otro eufemismo financiero). Las comisiones crecen un 4,3%, pero se han dejado 297M€ entre los resultados por operaciones financieras y los ingresos por dividendos. Otra vez, aquí está Telefónica y, además, la venta del banco chino CNBC en el 2016. Así, el margen bruto de 25.270M€ solo ha crecido un 2,5% en términos interanuales. Los gastos de explotación registraron en el ejercicio una reducción del 2,3% después de los ajustes realizados motivados por la integración de Catalunya Banc, por lo que el margen neto ascendió a 12.770M€ ( 7,7%), con un margen de eficiencia de 49,5% frente al 51,9% de 2016. El incremento en un 26,3% de los deterioros ya está explicado con la depreciación de la participación en Telefónica y con alguna provisión más en EEUU por desastres naturales. Las dotaciones por provisiones de créditos se reducen un 37,2% con un descenso de 2.819M€ en el saldo de dudosos y una tasa de mora del 4,4%, inferior en 0,5% a la de 2016. Ahora bien, al igual que en las entidades que ya han presentado resultados, se empieza a ver una consecuencia lógica que modestamente he anunciado ya hace algún tiempo: el aumento del paso a fallidos de créditos. En BBVA se concreta en 577M€ más que en diciembre de 2016, consecuencia normal de que la entrada de créditos en mora se reduce, pero los créditos en mora que quedan con una cierta antigüedad tienen muy pocas posibilidades de cobro por la coyuntura de la época en la que se concedieron. Mi opinión es que el regulador debía plantearse una solución contable a estas operaciones. No tiene sentido que sigan en el balance de las entidades porque son 'humo'. Parece, a fecha de hoy, después del 'pollo' del Popular, que las siglas CET1 y la nueva regulación para las dotaciones de activos irregulares empiezan a preocupar de forma seria ya que, al igual que el Santander, BBVA ha pasado ya el 64% de su negocio inmobiliario a Cerberus mediante la creación de una joint venture que recogerá todo este negocio y de la que Cerberus poseerá el 80%. Las cifras publicadas en noviembre hablan de una valoración del negocio en 5.000M€, un valor bruto contable de 13.000€ y el precio de venta en 4.000M€. Con esto desconsolida este negocio, es decir, consigue limpiar balance, mejorar el ratio de capital y evitarse nuevas dotaciones por deterioros. Rodrigo de Silos [email protected]