Si algo ha caracterizado a Apple durante todos estos años ha sido el elevado precio de sus ‘cacharros’. Hace un año, recuerden, lanzó el iPhone más económico -el modelo XR- por 859 euros. Con este movimiento, Tim Cook dejó claro que no le interesaba competir en la gama media-baja de smartphones. Lo suyo es el monocultivo.

La evolución del mercado, sin embargo, ha forzado a la baja los precios de los últimos dispositivos de la firma, que este martes presentó el iPhone 11 (809 euros), un nuevo iPad (379 euros) y el Apple Watch Series 5 (229 euros). En cualquier caso, siguen siendo precios no aptos para todos los bolsillos.

Todo lo contrario ocurre con Apple TV+, el servicio de televisión por streaming, que estará disponible en más de 100 países a partir del 1 de noviembre, por 4,99 euros al mes. Es, sin duda, la oferta más barata del mercado de los contenidos televisivos, solo comparable a la lanzada por Disney en verano: 4 dólares al mes. Pero en este caso, solo es aplicable en EEUU y únicamente está disponible para los miembros del club de fans D23. Para el resto del público mundial, Disney+ llegará el 12 de noviembre por 6,99 dólares mensuales, unos 6,34 euros al cambio actual.

Tampoco Netflix le hará sombra en cuanto al precio: la suscripción más barata a esta plataforma cuesta 7,99 euros al mes, lo mismo que la más básica de HBO.

Además, Apple TV+ será gratuito durante un año para los que compren algún producto de la firma.

La estrategia de Cook está clara: ‘cacharros’ caros y contenidos low cost. Me dirán que el catálogo de la TV de Apple es muy inferior al de sus competidores, y es cierto. Pero esto es solo el principio. Y la compañía de la manzana tiene mucho dinero. De momento, ha comprometido unos 5.400 millones de euros para la producción de programas y películas originales. No está mal para empezar.