• El Gobierno se ve obligado a aplazar la aprobación del anteproyecto de los Presupuestos de 2018 para apurar la negociación con el PNV.
  • Los nacionalistas vascos no quieren prestarse con malentendidos sobre un posible apoyo a la hoja de ruta del Estado para frenar el 1-O.
  • Pero todo está pactado entre ellos, a falta de flecos, con la devolución de 1.400 millones en el Cupo vasco.
El Gobierno central ha tenido que admitir que se ve obligado a retrasar la aprobación del anteproyecto de los Presupuestos Generales de 2018, en un principio prevista para este mismo viernes, para poder apurar la negociación con Coalición Canaria y, especialmente, con el PNV, cuyo portavoz en el Congreso es Aitor Esteban (en la imagen). Fuentes populares confirmaron a El Periódico que aunque existen flecos "técnicos" por cerrar con los nacionalistas vascos sobre el anteproyecto, la realidad es que se oponen a avalar las cuentas públicas de Mariano Rajoy de forma inmediata para que no se interprete, dicen las mismas fuentes, como un posible apoyo a la hoja de ruta que está desarrollando el Estado para frenar el 1-O. "Ha habido consultas y contactos políticos de alto nivel en las últimas horas y ha quedado claro", especifican. Antes de verano, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, pactó con el PNV el apoyo a las cuentas públicas que garantizaban al PP la estabilidad de prácticamente toda la legislatura. A cambio, el Gobierno vasco logró una devolución de 1.400 millones de euros en el Cupo vasco. Así las cosas, el Gobierno cuenta con acercar posiciones la próxima semana y poder aprobar una propuesta pactada en un consejo de ministros extraordinario o, a mucho tardar, darle luz verde el viernes 29 de septiembre y al día siguiente, sábado 30, presentarlo en el Congreso. Eso siempre y cuando los penuevistas no se empeñen en aguantar hasta el 2 de octubre, pasada la fecha señalada para la consulta en Cataluña, lo que obligaría a alterar los plazos legales. "No sería la primera vez y siempre hay fórmulas", añaden las fuentes consultadas. O sea, el PNV, todo por la pasta… Qué bien les viene el actual sistema electoral a los nacionalistas vascos… Andrés Velázquez [email protected]