• Los números rojos del 'rescatado' banco luso ascienden a 467 millones en sus primeros cinco meses de vida.
  • Caixabank está entre los interesados en comprarlo, incluso después de la OPA sobre BPI, si encuentra sinergias con el opado.
  • Sabadell y Banco Popular exigen una rebaja del precio (2.500 millones) o no irán a puja alguna.
  • El presidente de Novo Banco, mientras, prefiere hablar de rentabilidad para la venta, evitando el precio que vale.
  • Lo único que logra, de momento, es corregir la masiva fuga de depósitos de la entidad.

Son varios los bancos españoles que han mostrado su interés por hacerse con Novo Banco, el antiguo Banco Espirito Santo (BES), hoy en subasta pública. Ahora bien, entre los inconvenientes sobrevuela especialmente uno, el precio excesivamente alto elevado de la puja: 2.500 millones de euros. Mientras tanto, Novo Banco ha presentado resultados, que no son precisamente para tirar cohetes; más bien, lo contrario. En sus primeros cinco meses de existencia, desde agosto, ha perdido 467 millones de euros y ha tenido que provisionar 699 millones para sanearse antes de la venta, prevista para el verano. Pero con esas credenciales, no está en las mejores condiciones para exigir en eso del precio y, paradójicamente, eso da 'alegrías' a los pujantes si se traduce en un coste menor.

Los españoles BBVAPopularSabadellCaixabank y Santander tienen sobre la mesa la información sobre el proceso de venta contenida en el cuadernillo (Teaser) que publicó a finales de año el Banco de Portugal. Son conscientes de que Novo Banco es una pieza clave para controlar la banca portuguesa. Pero a nadie se le escapa que el candidato más probable también por descarte es Caixabank, que preside Isidro Fainé (en la imagen), incluso después de lanzar su OPA por Banco Portugués de Investimento (BPI), el cuarto por activos después de Caixa Geral de DepósitosNovo Banco y BCP. BPI, por su parte, también está en la puja por Novo Banco.

El presidente de Novo Banco, Eduardo Stock da Cunha, sin embargo, pasó de puntillas este lunes, al informar de los resultados, de la cuestión crucial: el precio. Sus objetivos, de momento, están en aumentar la rentabilidad para elevar su venta. Lo tiene difícil, pues admite que los beneficios no llegarán hasta 2016. No obstante, Stock da Cunha tiene a favor de sí haber contenido la fuga de depósitos de la entidad, aunque no parece suficiente. En los dos meses posteriores al 'rescate' se le fueron 2.000 millones de euros, que consiguió corregir en el último trimestre de 2014 con la captación de 4.200 millones.

Caixabank era uno de los aspirantes más claros para hacerse con Novo Banco y sigue siéndolo, a pesar del aparente giro de 180 grados que implica su operación para controlar la mayoría del BPI (ahora tiene el 44,1%). De hecho, si Caixabank comprara también Novo Banco completaría la red bancaria a la que aspira en Portugal. Sería el resultado de una fusión de ambos, que daría lugar al primer banco portugués.

Tanto el Popular como el Sabadell coinciden en que la operación de compra de Novo Banco es muy compleja. El presidente del Popular, Ángel Ron, lo dejó claro en enero al presentar los resultados de 2014 del banco. Confirmó que habían mostrado interés por la entidad cuando así se lo pidió el Banco de Portugal, pero que la operación no les interesaba, entre otras cosas, porque apenas crearía sinergias entre las dos entidades. Quedan Santander y el BBVA. ¿Les interesa? En cualquier caso, más al primero que al segundo, que está de retirada en el país. Quedó claro cuando anunció, en noviembre, el despido del 25% de su plantilla en el país, donde se centrará, dijo entonces, en el segmento de gama alta y grandes empresas, un modo como otro cualquiera de justificarse cuando un banco va mal. Con el Santander puede ocurrir lo mismo, pero por otras razones. Ya controla el quinto banco portugués, su filial Totta.

Todo depende, en cualquier caso del precio de compra de Novo Banco, que vira a la baja con los últimos resultados. Si el precio es bajo será una perita en dulce para todos. En la puja, además de entidades españolas, están también la gestora americana Apollo y también interesa a China. Fue precisamente una empresa financiera de ese país, Haitong, la que compró en agosto Banco Espirito Santo Inversión -la división especializada del BES en inversión- por 379 millones de euros. En la puja aparecen el Bank of China y el grupo Fosun, uno de los mayores grupos industriales y de inversión chinos.

Rafael Esparza

rafael@hispandidad.com