• Y a por el liderazgo de los empresarios españoles.
  • Cuenta con el apoyo de Moncloa, que desea una nueva CEOE más amplia… y más elitista.
  • La idea central de Roig, que no consiguió hacerse con el CEC, consiste en un comité de notables, reducido, según facturación.
  • En ese Sancta Sanctorum se cocería todo.
  • A Juan Rosell le ha quemado su origen catalán en los tiempos del 'procés'.
  • Pero quedan meses para mayo y otros preferirían a Pablo Isla al frente del empresariado español.
  • Aunque el hombre de Inditex nunca peleará por la Presidencia empresarial.
Juan Roig (en la imagen) se ha cansado de ganar dinero en Mercadona, porque ganar dinero, un año sí y otro también, resulta muy aburrido. Mercadona ha sido un éxito y ya no se sabe cómo puede ser lo más (bueno, sí lo sabe pero es difícil) y a Roig cada vez le gustan más las tribunas públicas. Y ahora ve su oportunidad en la sustitución de Juan Rosell, prevista para la primavera, como presidente de la CEOE. Roig, con el apoyo del Gobierno Rajoy, pretende una CEOE más parecida a lo que fue el CEC que lo que es hoy. Una CEOE más ideologizada, que englobe a todos los empresarios, ciertamente, pero también que posea un reducidísimo comité que sea realmente quien influya y quien, sobre todo, en un momento, dado apoye al Ejecutivo. Algo así como la plana mayor de la CEC, que su día formaron el trío Botín/Alierta/Fainé, que, según los casos, se ampliaba a otros como FG, Galán o el propio Roig. En definitiva, el hombre de Mercadona quiere ser el líder empresarial español. Y ojo, porque su idea primera era resucitar el CEC. No, no se muere por la patronal CEOE pero lo cierto es que la oportunidad está ahí y, además, el Gobierno quiere cambiar la CEOE de arriba abajo. El cambio consistirá en mantener la representatividad actual pero, al tiempo, formar un cuerpo de élite en la Cumbre, con las empresas de mayor facturación de todo el mapa empresarial español. Pero no más de seis, por favor. Eso es lo que busca el Gobierno Rajoy y eso es lo que le gusta a Roig, que también tiene su sesgo elitista. Queda mucho tiempo y por eso aún no le han salido adversarios. Bueno, de entrada, ya hay uno: Pablo Isla, el hombre de Inditex, el ejecutivo español más galardonado en todo el planeta. ¿Y Juan Rosell? La verdad es que su catalanismo no le ha ayudado mucho. Eulogio López eulogio@hispanidad.com