• El margen financiero está parado.
  • Se camina hacia el modelo Caixabank: comisiones por fondo de inversión, pero no al ritmo necesario.
  • Los atípicos han servido para fortalecer las provisiones.
  • Pero ojalá no hubiera sido necesario.
Lo digo con mucha pena porque el proyecto Kutxabank es vital para quienes aún creemos en las cajas de ahorros, con todo lo que conllevaba: obra benéfica, espíritu mutual, banca fomentadora de la industrial y pegada a la gente. Si alguien ha mantenido ese espíritu han sido las cajas vascas agrupadas en Kutxabank y hoy bajo la batuta doble: en su espíritu mutual manda el PNV, en el negocio manda Goyo Villalabeitia (en la imagen). Los resultados del primer semestre repiten el esquema Kutxa, una entidad caja, banco con mucha solvencia pero a la que le cuesta la rentabilidad. El margen financiero es pobre, muy pobre, y ahora tratan de imitar a Caixabank, centrado a un solo activo: la gestión de patrimonio vía fondos. Oiga, y ha dado resultado, pero en Kutxa va muy lentamente. Sí, Villalabeitia provisiona con ganas, pero mejor hubiera sido que no fuera necesario provisionar. A ver si el cambio de modelo llega cuanto antes y se despabila el margen financiero… que es el único problema. Eulogio López [email protected]