• La jeta de Janli: "siempre hemos pagado los créditos"… por eso Telefónica, HSBC, Caixabank y Santander están en el capital del Grupo, muy a su pesar.
  • Pero el estilo es el hombre: exige confianza en su desastrosa gestión.
  • Y sin despeinarse, habla de la sucesión del Ceo, no de la del presidente… un tal Cebrián: Manuel Mirat sustituirá a José Luis Sainz como consejero delegado, el 4 de septiembre.
  • Mientras, César Alierta sigue pensando que el que tiene que cesar es Janli no José Luis Sainz.
  • Por cierto, muy agudo el presidente de PRISA: para ser más rentable debe reducir perímetro… pero por ahora no lo consigue (frustrada venta de Santillana).
  • Un empleado-accionista, José Manuel González, descubre que la redacción vota contra sus jefes.
  • Pero Cebrián, un buen hombre, le permite hablar para celebrar el 40º aniversario de la democracia, en pro de la libertad de expresión.
Este viernes, se ha celebrado la Junta de PRISA en el Teatro Real, un espectáculo del que su presidente, Juan Luis Cebrián (en la imagen), ha salido victorioso. Y todo gracias a que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha vuelto a salvarle (no es la primera vez, lo hizo con los rumores de fusión El País-El Mundo) y claro, Janli se ha crecido ante los propietarios. Recuerden que la vice siempre ha querido ganarse a los Señores de la Prensa porque sigue empeñada en ser la sustituta de Mariano Rajoy. Como muestra un botón: ¿recuerdan alguna crítica a Soraya en las páginas de El País? Seguro que no, abundan las realizadas al propio presidente del Gobierno, pero no a ella. Y cómo no, tras su victoria (todos los puntos del orden del día han sido aprobados por más del 92% de los accionistas), el presidente de PRISA ha presumido de jeta: "Siempre hemos cumplido con nuestras obligaciones crediticias y seguiremos haciéndolo si el Consejo puede trabajar con tranquilidad". Claro, todo muy creíble, por eso Telefónica, HSBC, Caixabank y Banco Santander están en el capital (muy a su pesar no les ha quedado otra que capitalizar deuda y ahora son propietarios del 13%, el 9,5%, el 4,9% y el 4,1% del grupo mediático, respectivamente). Y encima, tienen que aguantar que Janli les tome el pelo. En el espectáculo de la Junta, también ha quedado claro que el estilo es el hombre, pues en su discurso, Cebrián ha exigido confianza en su desastrosa gestión, cómo no. Y sin despeinarse, ha hablado de la sucesión del Ceo, José Luis Sainz, pero no ha dicho ni mú de la del presidente… que es un tal Cebrián. El 4 de septiembre, Manuel Mirat, hasta ahora Ceo de Prisa Noticias, un hombre de la casa y de la confianza de Janli, se convertirá en el nuevo Ceo de PRISA. Mientras, César Alierta, expresidente de Telefónica y que ahora está al frente de la Fundación de la teleco, sigue pensando que el que tiene que cesar es Janli no Sainz; por eso apoya al grupo del Heraldo de Aragón, que quiere comerse PRISA. Por cierto, Cebrián ha sido muy agudo en su discurso inicial, al señalar que "para aumentar la rentabilidad será inevitable reducir el perímetro" del grupo. Pero por ahora no lo consigue: basta recordar la frustrada venta de Santillana, una operación con la que también ha tomado el pelo a sus propietarios, que le habían ordenado venderla antes del 30 de junio. Además, echa la culpa a los impactos fiscales de las pérdidas en el resultado neto (-68 millones), que sin éstos habría sido de 17 millones positivos... Sólo han intervenido tres accionistas. El primero, un abogado venezolano llamado José Domínguez Ortega, ha elogiado la labor de Janli y compañía, y les ha dado su confianza. La segunda, Agnes Noguera, hija de uno de los fundadores de El País (el fallecido Álvaro Noguera), ha pedido que se defiendan los valores fundacionales. Esto viene muy bien para recordar una anécdota: Ramón Tamames se indignó por una información y fue a quejarse a Jesús Polanco -ya fallecido-, creador de PRISA, diciéndole que la ideología estaba muy definida y no eran objetivos, a lo que Polanco le respondió preguntándole si se había dado cuenta él solito. Por último, conviene destacar al tercero, un empleado-accionista, José Manuel González, que ha descubierto que la redacción vota contra sus jefes: en la última encuesta a la plantilla de El País, la directiva ha tenido una "valoración significativamente peor" que la anterior. Asimismo, ha criticado el reparto de bonus de los consejeros, mientras la plantilla antigua se bajaba el sueldo un 20%; el elevado coste del ERE y el hecho de que más de 40 redactores son falsos autónomos. Pero Cebrián, que es un buen hombre, le permite hablar para celebrar el 40º aniversario de la democracia, "en homenaje de la libertad de expresión". Cristina Martín [email protected]