• Interrumpen un acto cuaresmal, promovido por la asociación 'Celestino Mutis', entre ruido de golpes y al grito, entre otras lindezas, de "fuera misas de la universidad"
  • La convocatoria, el día 14, Miércoles de Ceniza, incluía rezos, cantos, lectura de la Biblia e imposición de la ceniza; la universidad no permite misas.
  • La asociación denuncia públicamente la tensión generada y que la celebración fuera grabado, "conculcando el derecho a la imagen y a la privacidad".
  • "Soñamos con una universidad en la que, como en todas la universidades más prestigiosas (Harvard, Oxford, Cambridge, Princeton...) haya un espacio de silencio y oración".
El pasado 14 de febrero, Miércoles de Ceniza, la Asociación Juvenil 'Celestino Mutis' de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla celebró el inicio de cuaresma con un acto que incluía rezos, cantos, lectura de la Biblia e imposición de la ceniza; Eucaristía no, ya que la universidad no permite misas. En esto, un grupo de jóvenes universitarios (algunos entre el público) reventaron el acto haciendo ruido a golpes y gritando, entre otras cosas "fuera misas de la universidad". Por esa razón, la Asociación Juvenil 'Celestino Mutis' lanzó un comunicado este jueves a los miembros de la comunidad universitaria, dirigido tanto a «los que celebrasteis con nosotros el Miércoles de Ceniza, como aquellos que asististeis para boicotearlo, compañeros todos», recogió ABC. La carta, firmada por «los estudiantes de la Asociación Celestino Mutis» comienza diciendo que «Somos universitarios, vosotros y nosotros, y por eso creemos en el ejercicio de la razón en la búsqueda de la verdad. Os escribimos esta carta para tratar de entendernos. Esa es nuestra esperanza». Recuerda también que «desde hace cuatro años, celebramos cada miércoles de ceniza un acto en el que cantamos, escuchamos textos de la Biblia y rezamos juntos un grupo de unos cien estudiantes, profesores y miembros del PAS», y se pregunta «¿Hacemos algún mal a alguien? Es un acto libre al que nadie se obliga, ¿qué hay de malo en ello?». Este acto de imposición de cenizas (no se trataba de misa) se viene realizando en la Universidad Pablo de Olavide desde hace varios años amparado en un convenio existente entre la universidad y el Arzobispado de Sevilla. En esta ocasión estaba convocado a las 14 horas en el Aula 5 del Edificio 13, que había sido reservada con antelación suficiente, y a dicha convocatoria asistieron unas cien personas entre profesores, alumnos y miembros del PAS. Entraron unas quince personas que se colocaron al final del aula al comienzo del acto -no se pudo confirmar que se tratase de alumnos de la UPO, según los testigos presenciales-, y cuando estaba a punto de finalizar, transcurridos unos cuarenta minutos y tras la imposición de las cenizas, empezaron a gritar unos dos ó tres minutos hasta que se marcharon. La organizadora del acto intentó hablar con ellos, según siempre testigos presenciales que se encontraban en el aula, aunque rehusaron cualquier tipo de diálogo. En la carta lanzada por la Asociación Celestino Mutis en sus perfiles de redes sociales se denuncia públicamente la tensión generada al ser grabados en vídeo durante la celebración, «conculcando así nuestro derecho a la imagen y a la privacidad». Describe como en medio del acto «nos interrumpisteis y empezasteis a gritar «Fuera misas de la universidad». También «alguno gritó algo acerca del feminismo». Y se pregunta «¿Por qué boicotearnos nuestro sencillo acto?¿Por qué violentar nuestra celebración en vez de quedar con nosotros para dialogar y acercar posturas?¿Qué ganabais con reventar este momento de paz y oración?» La carta también responde al hecho de que «otro compañero gritó que en la UPO están prohibidos los actos religiosos. ¿En qué os basáis? Es cierto que el reglamento de asociaciones universitarias prohíbe las asociaciones confesionales (a propósito, esto nos parece un recorte ilegítimo del derecho constitucional a la libertad de asociación). Con todo, a nadie le hemos pedido la partida de bautismo», dice. La carta concluye pidiendo respeto «más aún, que nos ayudéis en nuestras reivindicaciones: soñamos con una UPO en la que el grupo de evangélicos y nosotros no nos tengamos que reunir en el césped para dialogar y rezar, siempre con reparos, por miedo a que alguien nos diga algo. Soñamos con una UPO en la que, como en todas la universidades más prestigiosas del mundo (Harvard, Oxford, Cambridge, Princeton...) haya un espacio de silencio y oración». "Para que luego nos cuenten milongas sobre pluralismo, tolerancia y libertad en los espacios universitarios", añaden también desde la asociación. Y tienen toda la razón del mundo. José Ángel Gutiérrez [email protected]