• Además, si no se pudo vender por falta de ofertas "positivas", ¿por qué vendió por un euro?
  • ¿Un euro es positivo?
  • El BBVA ofreció 6.500 millones de euros por el Banco Popular en noviembre de 2016.
  • El Santander también ofertó pero con una horquilla superior.
  • Y nadie se cree que en la ultra-rápida subasta de madrugada del 7 de enero, el BBVA acudiera y, finalmente, no hiciera oferta.
No se pierdan las últimas palabras del titular de Economía, Luis de Guindos, sobre la liquidación del Banco Popular y su donación al Santander. Ojo al dato: "En cuanto a la intervención y posterior venta al Santander del Banco Popular el pasado 7 de junio, insisto en que una de las razones por las que "tuvimos que acabar en resolución" fue que la entidad intentó venderse pero "nadie ofreció un precio positivo". Lo primero que llama la atención en las palabras del ministro es el "tuvimos". Pero hombre, don Luis, es el Gobierno español quien fue dejado a un lado por Europa, por el BCE y la JUR en el proyecto. De hecho, usted se apresuró a aclarar que si hubiera que pagar indemnizaciones por el Popu, la pagana sería Europa. Pero la almendra de la cuestión es otra: ¿Que no hubo ofertas "positivas"? Por supuesto que las hubo y así se lo hemos contado en Hispanidad. Hubo dos, la del propio Santander y la del BBVA, durante los meses de noviembre de 2016. La de Ana Botín, de mayoría amplia, pues partía de 4.000 y llegaba a una cifra que podría superar los 7.000 millones de euros. Pero la de Francisco González, presidente del BBVA, sí que fue muy clara: valoraba el Popular, en noviembre, en 6.500 millones de euros y estaba dispuesto a pagar 5.500 millones. Y luego no se explica que, seis meses después, el BBVA se negara a presentar una oferta en una subasta en la que su competidor, el Santander, compraría el banco por un euro para conseguir el mayor chollo de su historia. ¡Mos nada! De cualquier forma, ¿qué entiende Guindos por una oferta "positiva"? ¿Por qué acabó vendiendo del Popu por un euro? ¿Eso es una oferta "positiva"? Alguien miente. Para ser exactos, todos. Eulogio López [email protected]