• Coimbra va en serio: si no cambia el modelo y no rebajan el precio, no pujará por la Champions y no comprará La Liga.
  • Las negociaciones con Mediapro ya han comenzado y el futuro sigue en el aire.
  • ¿Diferencia respecto a la subasta anterior? Ahora, la teleco conoce hasta dónde puede llegar.
  • La cuenta de la vieja: si los costes del fútbol son 240 millones al año y las cuotas de los abonados apenas llegan a 200 millones…
  • … merece la pena perder los 400.000 clientes de fútbol: ganaré 40 millones.
Vodafone no teme perder los 400.000 clientes que tienen contratado su servicio de TV para ver el fútbol. Evidentemente, a Antonio Coimbra le gustaría mantenerlos, pero no está dispuesto a asumir las pérdidas que supuso comprar los derechos de la Champions, que vencen esta temporada, y de La Liga, que tendría que volver a comprar para emitir a partir de la temporada 2019-2020. De hecho, el consejero delegado de la teleco ha asegurado, en un encuentro con la prensa durante el MWC de Barcelona, que llevan tiempo analizando, no sólo el impacto que supondría no emitir fútbol, sino posibles alternativas para frenar una hipotética fuga de clientes, que van desde potenciar las series y el cine hasta rebajar el precio de determinados servicios. Coimbra lo tiene claro: sólo en el peor de los escenarios contemplamos que nos dejen de golpe los 400.000 clientes de fútbol. De hecho, la compañía prevé que el número de bajas no supere las 100.000. Todo esto si, al final, se queda sin el deporte rey. Algo que en estos momentos es bastante probable. Es cierto que las conversaciones con Mediapro acaban de empezar, pero también lo es que no se atisba ninguna intención de cambiar el modelo de la última subasta. Y ese es, precisamente, el primer requisito de Vodafone: pasar de unos costes fijos a costes variables, es decir, que Mediapro asuma algún riesgo. La situación es distinta con La Liga. Primero, porque no es subasta sino compra de derechos. En este caso, lo que reclama Vodafone (y Movistar) es que baje el precio. En cualquier caso, no corre prisa porque aún tiene los derechos para la temporada 2018-2019. Volvamos a lo más inmediato, la Champions. ¿Cuál es la diferencia respecto a la subasta anterior? Que ahora, Vodafone conoce perfectamente hasta dónde puede llegar. Por ejemplo, ya sabe que el tope de clientes de fútbol está en 400.000 y que no puede recaudar más de 200 millones de euros al año con las cuotas de los abonados. Es la cuenta de la vieja: si los costes del fútbol son 240 millones al año y las cuotas de los abonados apenas llegan a 200 millones, merece la pena perder los 400.000 clientes de fútbol: ganaré 40 millones. Y no hay que olvidar que Vodafone España es una filial de Vodafone. ¿Se imaginan acudir a Londres para solicitar una inversión de 240 millones con un retorno de 200? Pues eso. Pablo Ferrer pablo@hispanidad.com