• Es la clave para el proceso de concentración paneuropeo -y español- que se avecina.
  • Hablamos de cuando entren en vigor (2019) los nuevos -¿definitivos?- criterios de Basilea.
  • El mejor, Bankia, seguido de Caixabank, Bankinter y Sabadell.
  • El BCE se reserva la posibilidad de marcar el ritmo de acomodación. Lo más habitual: exigir ampliaciones de capital.
  • Y no se tratará lo mismo a los grandes que a los medianos y pequeños. A éstos, leña hasta el punto de forzar fusiones.
  • Por eso el Popular anda en coplas.
  • Y todo esto según el mismo error, cada vez más contestado en el sector, de que la capitalización, y no la morosidad, deba ser el termómetro para juzgar a los bancos.
A ver si nos entendemos: la próxima ronda de fusiones bancarias -la habrá aunque María Dolores Dancausa (Bankinter) no lo crea- vendrá por la necesidad de aumentar los recursos propios. A diferencia de los procesos anteriores, en éste también veremos fusiones paneuropeas, además de españolas, evidentemente. ¿Y qué entidades, de entre las grandes de nuestro país, son las que están más justitas? Santander, BBVA y Popular. Antes de entrar en los pormenores, conviene tener en cuenta lo siguiente: una cosa es el nivel de capitalización exigido actualmente por el Banco Central Europeo (BCE) y otra, el nivel de capitalización fully loaded, que las entidades tendrán que cumplir en 2019, cuando entre en vigor Basilea II. ¿Qué ocurre? Que el nivel que tienen en cuenta ahora los analistas es éste último, aunque todavía falten tres años para su obligatoriedad. Así las cosas, y según los datos aportados por las propias entidades a 30 de septiembre de 2015, Santander, BBVA y Popular son las que andan más apuradas. El banco que preside Ana Botín debe cumplir actualmente con un nivel de recursos propios del 9,75% (exigido por el BCE). No se preocupen, que lo cumple, incluso lo sobre pasa, ya que presenta un nivel fully loaded (Basilea II) del 9,85%. El problema es que la diferencia entre uno y otro es muy pequeña y en 2019 el nivel fully loaded que se le exigirá al Santander será bastante mayor que el 9,75% que le exige ahora el BCE. Lo mismo le ocurre al BBVA. La entidad que preside Francisco González presenta un ratio de recursos propios fully loaded del 9,8% -siempre a 30 de septiembre- al tiempo que el nivel que le exige el BCE es del 9,5%. Deberá, pues, aumentar mucho sus recursos propios fully loaded para poder cumplir con las exigencias que le marquen las autoridades en 2019. El tercero en discordia es el Popular. El BCE le exige actualmente un nivel de recursos propios del 10,25% y la entidad que preside Ángel Ron ha presentado un ratio fully loaded del 10,6%. Como en Santander y BBVA, la diferencia es demasiado pequeña. No lo duden, dentro de tres años las exigencias de capital serán mucho más elevadas para todas las entidades. En el lado opuesto del ranking, las que presentan mejores ratios son Bankia (11,73% fully loaded frente al 10,25% exigido), Caixabank (11,6% frente al 9,31% exigido), Bankinter (11,6% -a 31 de diciembre de 2015-, frente al 8,75% exigido por el BCE), y Sabadell (11,4% frente al 9,25% exigido). Pero volvamos a la zona baja de la tabla. ¿Qué ocurre cuando una entidad no alcanza los niveles exigidos? Efectivamente, cada banco debe buscar la manera que estime mejor para lograr alcanzarlo. Aun siendo así, el BCE se reserva la posibilidad de marcar el ritmo de acomodación, en cada caso. Lo más habitual, lo que más se ha visto hasta ahora es exigir ampliaciones de capital. Ahora bien, no se puede ampliar capital cada dos días. Es una práctica que, lógicamente, no gusta a los accionistas. Pero también hay otras vías para aumentar los recursos propios. Por ejemplo, vendiendo filiales o divisiones del propio banco. Siguiendo con los ejemplos, BBVA podría colocar Garanti y el Santander su banco en Estados Unidos. Las dos entidades obtendrían dinero fresco que podrían destinar a aumentar sus recursos propios. Ahora bien, la cosa se complica con el Popular que, a falta de un 'Garanti' se podría ver forzado, por el BCE, a una nueva ampliación de capital. Porque, no lo duden, el BCE no tratará igual a los grandes -Santander y BBVA- que a los no tan grandes. Esa es la razón por la que el Popu anda en coplas o, si lo prefieren, está en boca de todos. Todo esto gira alrededor del mismo error, cada vez más contestado por el sector: considerar que un banco es bueno porque tiene muchos recursos propios en lugar de poca morosidad. Pablo Ferrer pablo@hispanidad.com