• Los Hevia y los Bonet, ambos con un 29%, quieren un cambio de gestión y retomar los planes de venta.
  • El día clave será el 30 de noviembre: se reúne el comité ejecutivo, tras suspenderse la cita del pasado jueves.
  • Enrique Hevia se postula para ser el nuevo Ceo, sustituyendo a Pedro Ferrer, y José Luis Bonet será decisivo.
  • El grupo, cada vez más cerca de acabar en manos de la alemana Henkell, es decir, del gigante Dr. Oetker.
  • Lo de siempre: los españoles (y de un mismo clan) riñen entre ellos y surge un extranjero que se aprovecha... de la guerra civil.
Este lunes llega el famoso spot navideño de Freixenet con sus míticas burbujas (de nuevo el equipo español de gimnasia rítmica), que se estrena por primera vez en Madrid. Un gran acontecimiento, aunque en el grupo no están para muchas fiestas porque la paz familiar sigue sin llegar: de hecho, los Ferrer Noguer (42% del capital) están a un paso de perder el poder. Como saben, Freixenet está en el aire por las disputas entre las tres ramas de la familia fundadora. Los Hevia Ferrer y los Bonet Ferrer, ambos con un 29% del capital, quieren un cambio de gestión, así como retomar los planes de venta. El motivo no es otro que económico porque el grupo ya no tiene un beneficio de 30 millones de euros como hace una década, sino bastante inferior (unos cuatro millones, según los primeros datos del ejercicio 2015-2016, y encima el año pasado no hubo cobro de dividendo. Recuerden que los Hevia Ferrer recurrió a la alemana Henkell, propiedad del gigante alimentario Dr. Oetker, y les planteó venderles su 29%. Un movimiento que querían emular sólo dos de los cuatro hermanos Bonet Ferrer. Mientras, el presidente de honor, José Ferrer Sala, lanzó una oferta para comprar el 51% y mantener el poder, aunque cediendo la gestión, pero tuvo que retirarla al no lograr financiación. Ahora los Hevia Ferrer vuelven a la carga, aunque contarían con el apoyo de todos los Bonet Ferrer, según informa Economía Digital. El día clave será el 30 de noviembre, cuando se reúne el comité ejecutivo, tras suspenderse la cita del pasado jueves. Enrique Hevia, director financiero y vicepresidente de Freixenet se postulará para ser el nuevo Ceo, puesto que actualmente ocupa Pedro Ferrer. Por su parte, el presidente del grupo, José Luis Bonet, tendrá un papel decisivo en el giro que quiere dar Hevia, pues parece ser que le apoya. Claro que de lograrse el cambio de gestión, el siguiente paso sería retomar los planes de venta. Por tanto, Freixenet estaría aún más cerca de acabar en manos de Henkell, es decir, del gigante Dr. Oetker, pues llegó de la mano de Hevia y es una perita en dulce para los germanos: es líder vinícola en Alemania, por lo que al comprarla no sólo lograría el liderazgo sino que se comería a un gran rival. Lo de siempre: los españoles (y de un mismo clan) riñen entre ellos y surge un extranjero que se aprovecha de la guerra civil. Cristina Martín cristina@hispanidad.com