El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, criticó este martes por "inaceptables" las declaraciones del asesor en Seguridad Nacional de los Estados Unidos, John Bolton, quien defendió el domingo a los aliados kurdos de Washington en Siria, considerados "terroristas" por Ankara, y condicionó la salida de las tropas de su país en la región a su seguridad, recoge Infobae.

Además, el mandatario aseguró durante su discurso ante el Parlamento que los preparativos para una nueva ofensiva militar de Turquía en el norte de Siria y contra los kurdos, como las realizadas en 2016 y 2018, están "en gran parte completos", y canceló una reunión pautada con Bolton, quien se encuentra en Ankara reuniéndose con altos funcionarios turcos.

El domingo Bolton intentó poner paños fríos a la decisión de Trump de retirar rápidamente a las tropas estadounidenses en Siria, anunciada en diciembre y argumentada en el hecho de que el grupo terrorista Estado Islámico (EI) había sido derrotado.

Grupos de resistencia del EI persisten en el este de Siria

Aquellas declaraciones inesperadas generaron preocupación en las milicias kurdas aliadas a Washington, que creen que la salida de las tropas estadounidenses las pondrá a merced del ejército turco, presente en la región. Además, grupos de resistencia del EI persisten en el este de Siria, como sostienen todas las potencias participantes del conflicto, incluyendo aliados de los Estados Unidos como Reino Unido y Francia.

En consecuencia, Bolton señaló que el retiro definitivo de las tropas de su país estaba "condicionado" a la derrota total del grupo yihadista y a que Turquía ofreciera garantías de seguridad para los kurdos.

Esto parece no haber sentado bien en el gobierno turco, sin embargo, que considera a las YPG, milicias kurdas que componen la mayor parte de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) apoyadas por los Estados Unidos, como una rama siria del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), movimiento kurdo ubicado dentro de las fronteras turcas y que Ankara considera terrorista.

Bolton señaló que el retiro definitivo de las tropas de EEUU estaba "condicionado" a la derrota total del grupo yihadista y a que Turquía ofreciera garantías de seguridad para los kurdos

"Turquía no puede hacer concesiones, todos los involucrados en actividades terroristas en Siria recibirán el necesario castigo", señaló este martes Erdogan, de acuerdo con la agencia AP.

El PKK, una agrupación originalmente marxista que comenzó demandando independencia de los kurdos y ahora exige igualdad de derechos y autonomía, y el Gobierno turco han estado, de hecho, enfrascados durante las últimas cuatro décadas en un violento conflicto que se ha cobrado numerosas víctimas.

En concreto, el pueblo kurdo se encuentra desperdigado en su mayor parte dentro de las fronteras de Turquía, Siria, Irak e Irán, un territorio al que llaman Kurdistán.

En medio del caos de la guerra civil siria que comenzó en 2011 y la irrupción del EI en 2014, las comunidades kurdas en Siria e Irak cobraron una enorme autonomía, armándose en milicias para defenderse de los yihadistas, y ahora controlan de facto porciones de territorio en ambos países, aunque sin haber proclamado la independencia.

El pueblo kurdo se encuentra desperdigado en su mayor parte dentro de las fronteras de Turquía, Siria, Irak e Irán, un territorio al que llaman Kurdistán

Desde el comienzo de este período Ankara ha acusado al PKK de cruzar continuamente la frontera turca con Siria e Irak para vincularse con grupos kurdos locales como los YPG y los peshmerga, respectivamente.

Incluso, Turquía ha lanzado numerosos ataques aéreos contra posiciones kurdas dentro de Siria e Irak, y comenzando en 2016 su ejército ha invadido y ocupado una franja de territorio en el norte del primer país, expulsando de allí a los kurdos.

En 2016 tropas turcas y milicias árabes aliadas realizaron la operación Escudo del Éufrates, cruzando por primera vez la frontera entre Turquía y Siria en dirección a la ciudad de Al Bab, cercana a Aleppo.

A comienzos de 2018 las mismas fuerzas lanzaron una segunda operación, Rama de Olivo, capturando la ciudad de Afrin, al oeste de Al Bab, y extendiendo el control de Ankara sobre el norte de Siria.

Desde entonces ha crecido la expectativa por una tercera posible operación con el objetivo de capturar Manbij, al este de Al Bab, cuya inminencia ha sido reiterada por Erdogan en numerosas ocasiones.