• Los miembros de los equipos de Protección Civil y voluntarios se esfuerzan en rescatar a los que han quedado atrapados bajo los escombros.
  • La capital se encuentra prácticamente a oscuras porque el 40% del suministro eléctrico se ha cortado.
  • El seísmo coincidió con el 32 aniversario del terremoto de 1985 que provocó miles de muertos.
Un fuerte terremoto de magnitud 7,1 en la escala de Richter sacudió ayer el centro de México dejando hasta ahora 217 muertos. En esta ocasión el seísmo se sintió con más fuerza en los Estados de Puebla y Morelos, así como en la capital federal, donde se registró el colapso de decenas de edificios. Una escuela se derrumbó en la Ciudad de México provocando la muerte de al menos 21 niños. Los servicios de rescate trabajan en la búsqueda de personas atrapadas en los edificios derrumbados, mientras miles de personas participan espontáneamente en la limpieza de escombros y la búsqueda de víctimas. Las autoridades han pedido a la población que se mantenga alerta ante la posibilidad de réplicas. El seísmo coincidió con el 32 aniversario del terremoto de 1985 que provocó miles de muertos y apenas dos horas después de un simulacro de terremoto en todo el país. Asimismo, ocurrió solo días después de que el 7 de septiembre pasado otro poderoso seísmo, de 8,2 grados, causará 98 muertos en el sur del país. Los miembros de los equipos de Protección Civil y voluntarios se esfuerzan en rescatar a los que han quedado atrapados bajo los escombros, informa RTVE. Decenas de edificios se han venido abajo en la capital, entre ellos la escuela 'Enrique Rebsamen', donde han muerto 22 niños y al menos otros 30 han desaparecido. Según ha informado Iñigo Herráiz, corresponsal de TVE en el país, la capital se encuentra prácticamente a oscuras porque el 40% del suministro eléctrico se ha cortado. Las muestras de solidaridad son visibles: grupos de personas recorren las calles ofreciendo ayuda, ha explicado Herráiz. Beatriz Alesanco, periodista española, ha explicado en RNE que "el sentimiento es un poco confuso: por un lado miedo y por otro lado tristeza y ganas de ayudar". José Ángel Gutiérrez [email protected]