• Jesús Nuño de la Rosa asumirá las negociaciones con el presidente.
  • Mientras, Marta y Cristina responden a la demanda de su tío, César Álvarez, por IASA.
  • Las dos hermanas lo tienen claro: con demandas no habrá acuerdo.
  • Y la ya famosa auditoría de la división de Seguridad, paralizada.
  • ¿Lo mejor? Un acuerdo que pacifique la cúpula.
La batalla continúa en El Corte Inglés. Como muestra un botón: el presidente, Dimas Gimeno, tuvo que pagarse de su bolsillo los gastos de su viaje al Foro de Davos. El Consejo, que sólo se reunió de forma extraordinaria en febrero, para firmar el acuerdo de renegociación de la deuda, consideró que Davos no interesaba a El Corte Inglés, sólo a multinacionales reguladas y a políticos en edad de merecer. Y al tiempo, le dijeron que si acudía debía hacerlo acompañado de los dos consejero delegado, Jesús Nuño de la Rosa y Víctor del Pozo. Dimas se negó y decidió ir por su cuenta y riesgo y con cargo a su bolsillo. Y el aludido, de paso, recordó que el Consejo aún no le ha especificado las funciones que le corresponden en su calidad de 'chairman'. Al tiempo, Marta y Cristina Álvarez Guil ya han respondido, a través de sus abogados, a la demanda interpuesta por César Álvarez, hermano de Isidoro, por el Caso IASA, primer accionista probado de ECI, con un 22% del capital. Y ojo porque sólo es la primera. Las dos hermanas lo tienen claro: si el tío y la madre del presidente no retiran las demandas multimillonarias (en su conjunto reclaman 140 millones de euros), no es posible el acuerdo. No obstante, se mantiene una abierta vía negociadora: la de Jesús Nuño de la Rosa (en la imagen). Y en medio, continúa sin empezar la famosa auditoría de Seguridad, departamento que aún controla el inquietante Juan Carlos Fernández Cernuda. ¿Y esto tiene mucha importancia? Al parecer mucha, o al menos eso es lo que piensan las dos partes. Como decía aquel: los a favor y los en contra. Sin duda, lo mejor sería un acuerdo que pacificara la cúpula de ECI ahora que se ha logrado un acuerdo de refinanciación y que, además, las ventas comienzan a remontar. Pero, por ahora, ese pacto entre las hermanas Guil, el equipo directivo que aún lidera Florencio Lasaga, y el presdiente Dimas Gimno, es posible. Y mientras tanto, continúa el distanciamiento de Marta y Cristiana Álvarez con la familia Areces (9% del capital), mientras se aproxima el vencimiento del primer plazo con el catarí de Al Thani. Y no es un asunto menor. Lo mejor sería, si no, un acuerdo y pronto. A fin de cuentas, están en juego 135.000 puestos de trabajo, si consideramos a los trabajadores de otras marcas que prestan sus servicios en los centros en El Corte Inglés. Eulogio López [email protected]panidad.com