• Es verdad que se lo ponen muy difícil para gobernar pero también lo es que apenas tiene pulso. Ni ideas.
  • Méndez de Vigo se convierte en un editorialista de periódico sobre la actualidad. Poco tiene para anunciar.
  • Violencia en el fútbol: hay que hacer algo pero al Gobierno sólo se le ocurre hablar con la UEFA.
Consejo de Ministros del viernes 23 de febrero. Íñigo Méndez de Vigo (en la imagen), el ministro portavoz, utiliza su entusiasmo para dejar claro que el Gobierno sigue gobernando mientras sus propias palabras le desmienten. Donde más gobierna el Gobierno Rajoy, es en Cataluña, donde van camino de los 30 consejos de ministros catalanes, o consejos 155. Pocas cosas aprueba el Consejo y, por tanto, se ve obligado a ejercer de cronista de la actualidad, no sólo por el tostón de los actos culturales del fin de semana, sino por el hecho de que, cada vez más, semeja a un  editorialista sobre la actualidad que un ministro portavoz. Eso sí, un cronista a favor del Gobierno (¿esto no se lo esperaban, verdad?). Y luego están las repeticiones. Atención. Que nos vende otra vez las oposiciones. A maestro: acuerdo de Real Decreto que modifica otro de 2007 para el reglamento de acceso a la Educación. Hay que reducir el número de  profes interinos (superan el 20%). O sea… oposiciones para maestro. Por cierto, sin acuerdo con algunas CCAA y algunos sindicatos: el Gobierno ha impuestos que la prueba sea eliminatoria. Comienzan las subvenciones para 5G y territorios inteligentes. Y ahí va el dato: el ministro, Álvaro Nadal, muy emocionado define la 5G como el paso de una autopista de dos carriles a otra de 400. Subvenciones a partidos políticos. Como los presupuestos son los de 2017 prorrogados, las subvenciones son las mismas que el año anterior. No se preocupen: más que suficiente. Violencia en el fútbol: no tiene ninguna idea para evitarlo, pero Méndez de Vigo asegura, solemne. Que hablarán con la UEFA. Pensiones. Sigue con la grandísima mentira de que el futuro de las pensiones depende del empleo. Que no, que esa época ha pasado: ahora se sabe que mientras las clases pasivas superen a las activas, porque la población envejece tanto que ni con paro cero pueden pagarse las pensiones. Pero la mentira forma parte del sueldo del político. Estamos ante un Gobierno decadente, sin pulso, sin ideas, sin dientes. Eulogio López [email protected]