• El presidente de Cementos Molins entró en el Consejo de Administración del Popular en 1987.
  • En el entretanto, cabe preguntarse: ¿Está haciendo bien las cuentas el Santander?
  • Habla de 6.000 millones de euros de pérdidas inmobiliarias… para las que ya se provisionaron 5.600 millones.
  • Precisamente, esa fue la causa de las pérdidas presentadas por el Popular en 2016.
  • Desde ING, González Bueno advierte: si nadie quiere nuestro negocio, que da dinero, "tendremos que empezar a sospechar" que existe una confabulación contra ING.
La trayectoria profesional de Casimiro Molins Ribot, fallecido el domingo en Barcelona a los 97 años de edad, se recordará, sin duda, por su vinculación con Cementos Molins, la empresa que fundó su abuelo, Joan Molins Parera, y que él lideró durante 71 años. En 1945 se incorporó al Consejo de Administración de la cementera como consejero y secretario hasta que, en 1972, fue nombrado consejero delegado, cargo que desempeñó hasta 1986, cuando asumió la Presidencia del grupo. Ahora bien, la empresa familiar no fue la única ocupación de don Casimiro. Algunos recordarán su etapa como presidente de Banco Atlántico entre los años 1961 y 1983. Veintidós años en los que el banco pasó del puesto 59 al 10º de la banca española. Cuatro años después, en 1987, fue nombrado consejero del Popular, puesto que ocupó hasta abril de 2011, cuando le sustituyó su hija Ana María Molins. Precisamente, durante los años que estuvo en el consejo del Popular, Molins se convirtió en uno de los hombres más próximos a Luis Valls Taberner, copresidente del banco junto a su hermano Javier, y en una de las figuras más destacadas de Unión Europea de Inversiones, que aglutinaba a otras familias como los Solís o los Montuenga, durante la época más próspera de la entidad. Pero el papel de Molins en el Popular no terminó con la renuncia de Valls, en octubre de 2004, y el nombramiento de Ángel Ron como presidente. Más bien al contrario, el apoyo de los Molins a Ron ha sido absoluto hasta el final. De hecho, Ana María Molins, nombrada consejera en abril de 2011 en sustitución de su padre, fue uno de los miembros del Consejo que defendió a Ron cuando la guerra interna ya había estallado y ha desembocado en lo que todos conocemos. Precisamente, este lunes cabe preguntarse: ¿Está haciendo bien las cuentas el Santander? Se dice ahora que la entidad venderá la cartera inmobiliaria del Popular con descuentos de entre el 30% y el 40%. Eso significa que si tomamos como referencia un descuento del 35% y una ratio de cobertura del 45%, el Santander confía en vender esos activos tóxicos (29.800 millones de euros) por el 80% de su valor. Es decir, que prevé unos 6.000 millones de euros de pérdidas inmobiliarias… para las que el banco ya provisionó 5.600 millones de euros. Precisamente, esa fue la causa de las pérdidas de 3.485 millones del banco en 2016. ¿Acaso el Santander está contabilizando las mismas pérdidas dos veces? Otra muestra de que el Popular no estaba tan mal: el consejero delegado de ING España y Portugal, César González Bueno, aseguró el lunes 19 que el acuerdo entre ING y el Popular para el uso de los cajeros automáticos de este último, "no tiene por qué estar en peligro". En cualquier caso, González Bueno lanzó una advertencia: si nadie quiere nuestro negocio, que da dinero, "tendremos que empezar a sospechar" que existe una confabulación contra ING. "Si no hay nadie que lo quiera firmar, serían prácticas restrictivas a la competencia y eso no está permitido", aseguró. Pablo Ferrer [email protected]spanidad.com