• Garrigues representa al organismo público norteamericano US Exim, que pretende liquidar Abengoa.
  • Por contra, Uría y Menéndez está con la empresa, que exhibe el apoyo del 94% de los acreedores.
  • Es el último valladar jurídico para la Nueva Abengoa, que preside Gonzalo Urquijo.
El juez tiene prisa, así que el pasado lunes 17 le dedicó más de 12 horas. Es el último valladar jurídico que le queda a Abengoa. Para ser exactos, a la Nueva Abengoa que preside Gonzalo Urquijo y que tras el pacto con los acreedores ahora enfila su reflotamiento. De acuerdo pero el pacto de acreedores fue firmado por un 94% del total. El 6%, entre los que se encuentran distintas aseguradoras y la corporación pública estadounidense (US Exim) -dedicada a la financiación de importaciones y exportaciones-, no aceptaron la quita, que se elevaba al 97% del total. Pero se aplicará con carácter general dado que más de un 75% de los acreedores la aceptaron, por lo que vincula al conjunto. Sólo que las aseguradoras internacionales, además de Exim, dicen que no: para eso prefieren liquidar la sociedad y distribuirse el patrimonio. Y han contratado al Despacho Garrigues, mientras Abengoa se ha dejado defender por otro bufete no más barato, Uría y Menéndez. Duelo en OK Corral, muchachos. En principio, Garrigues y sus minoritarios lo tienen difícil por cuanto a todo juez le puede pesar que un reflotamiento -con jibarización incluida- que tanto ha costado pactar no debe quedar roto porque el amigo americano pretende la liquidación de la compañía. Pero en cualquier caso, Uría frente a Garrigues. Que tiemblen las columnas. ¿Qué cuál es el argumento de Garrigues? Pues que el plan de viabilidad de la compañía no es creíble. La respuesta la tiene Gonzalo Urquijo. Eulogio López [email protected]