La CNMC ha publicado un estudio sobre la regulación de las viviendas turísticas en el que la primera conclusión es, cosa asombrosa, cada uno va por su lado. O sea, que la legislación depende de cada autonomía o de cada ayuntamiento, con el agravante de que hay regulaciones “altamente restrictivas” que no tienen nada que ver con las de otras capitales europeas.

Así las cosas y para evitar lo que parece una repetición de los reinos de taifas, Competencia, el regulador que preside José María Marín Quemada (en la imagen) propone algo en principio tan loable como “unificar criterios”. No parece descabellado. A fin de cuentas, el país, oiga, es el mismo.

Recuerda el regulador algo tan obvio como la regulación la provocan los fallos de mercado, una indirecta contra las querencias ideológicas que pueden no tienen nada que con lo anterior.