La mujer no está marginada. La que está marginada es la madre. Dicho de otra forma: a quien hay que proteger, con un salario maternal, es a la madre. Por cierto, el feminismo odia la maternidad. Para la feminista, la madre es una mujer de segunda división: como no ha podido triunfar en el mundo, se dedica a cambiar pañales. Hispanidad [email protected]