La acusación de nuestra alcaldesa más centrífuga a los policías y guardias civiles que operaron el 1 de octubre  de haber perpetrado agresiones sexuales durante la "represión" del domingo es muy lógica. Lo primero que se le ocurre a un policía cuando está arrastrando a pacíficos resistentes, es perpetrar actos lascivos contra las señoras. Porque no hay nada más sexy que una señora mientras es arrastrada hacia el exterior. ¡Colau (en la imagen): eres genial! Hispanidad redaccion@hispanidad.com