Gran éxito de la huelga feminista del 8 de marzo. Pues no. Lo cierto es que la huelga triunfó en el sector público, entre los funcionarios, especialmente en educación y transporte. Ya se sabe que un 1% de los transportistas pueden paralizar una gran ciudad de millones de habitantes. Pero más interesante es señalar que la huelga triunfó en el sector público pero no en el privado, donde fue un verdadero fracaso. Ahora bien, hacer huelga en lo público es muy sencillo. Las exigencias de rendimiento al funcionario son menores y el ritmo de trabajo menos intenso. La situación sobre el alcance de la huelga la refleja mejor la empresa privada.  La incidencia fue mínima. Hispanidad [email protected]