Entre un hombre y una mujer sólo cabe el humor. Porque, afortunadamente, nada menos parecido a un varón que una mujer y viceversa. O eso, el humor, o la más estúpida de todas las guerras, que es la guerra de sexos: media humanidad contra la otra media... y en el seno mismo de la familia. Esto es, en el seno mismo de esa "célula de resistencia a la opresión". El hogar no puede estar en guerra civil, debe vivir en guerra con el exterior, con el Estado. En el hogar la persona es un quién, cuando sale a la calle, sólo es un qué. Hispanidad [email protected]