A la publicidad le gusta el empleo de las celebridades. Muchas marcas no dudan en poner al famoso de turno una oferta sobre la mesa porque están convencidas de esta forma aumentarán sus ventas. Lo cierto es que la pareja formada por anuncios y famosos no siempre tiene impacto en las ventas. No en vano, el 51% de los consumidores asegura que la publicidad protagonizada por famosos no se deja notar apenas en sus decisiones de compra. Las ventajas asociadas a la publicidad con famosos es a menudo muy difícil de cuantificar. Las celebridades pueden resultar beneficiosas, en ocasiones, para las marcas porque contribuyen a que su publicidad eche raíces en la memoria del consumidor, porque las contagian de su propio "glamour". Aun así, el tándem formado por anuncios y famosos es también un arma de doble filo. La imagen del famoso puede cambiar con el paso del tiempo y puede ensombrecer la imagen de la propia marca. Sucedió que el delantero del Manchester United, Wayne Rooney, se dedicó a alternar con mujeres de vida depravada frecuentando con ellas eventos públicos, según los rotativos británicos. Ante el lujurioso comportamiento del jugador, la compañía fabricante de bebidas refrescantes, ha anulado el contrato de publicidad que había rubricado con el futbolista. Sucede que algunos famosos con sus comportamientos públicos o, en su vida privada, pueden tener algunos aspectos negativos que el público asocia con el producto que anuncia, dañando el posicionamiento del mismo en el mercado. También Tiger Woods (en la imagen), el golfista más famoso del mundo, llegó a retirarse temporalmente del deporte debido a las infidelidades que cometió. Lance Armstrong, siete veces campeón del Tour de Francia, echó a perder toda su trayectoria deportiva cuando salieron a la luz las noticias que confirmaban que durante toda su carrera estuvo recurriendo al dopaje. Marion Jones, la ex campeona olímpica estuvo seis meses en la cárcel por perjurio tras mentir sobre el uso de esteroides a los fiscales federales de Estados Unidos. Clemente Ferrer [email protected]