La imagen de la Virgen María en la fuente de cristal de 'The Old Casino', en Hamburgo, solloza por la actitud de la Iglesia Católica sobre el uso de los preservativos. Campaña de publicidad blasfema difundida por la fundación Jugend gegen Aids a través de Facebook. Para los creativos, el fin justifica los medios y esto nunca será así. La blasfemia es el arma de los cobardes. No se han mofado de una fe. Se han reído de una mujer, madre de Jesús, que para más de mil millones de creyentes, al mismo tiempo, es Dios. Por otra parte, en la campaña "El valor de la tradición" de Coca-Cola se utilizó la imagen de algunos monumentos religiosos de Nizhny Novgorod, esto despertó el descontento de los cristianos ortodoxos rusos, los cuales reunieron cerca de 500 firmas y solicitaron la retirada inmediata de las imágenes presentando una denuncia ante la fiscalía general. Según la demanda presentada por los cristianos ortodoxos rusos, la compañía estadounidense accedió a la modificación de las máquinas expendedoras de las bebidas con logotipos en los que se muestran cruces y cúpulas de iglesias cristiano-ortodoxas, características de la ciudad de Nizhny Novgorod (en la imagen). Las imágenes muestran botellas con cruces colocadas al revés, lo que escandalizó a los ortodoxos rusos argumentando que, además de irrespetuosas, eran "satánicas". "Nos sentimos profundamente indignados por estas blasfemias y la denigración de los lugares sagrados nacionales del pueblo ruso por parte de una empresa de Estados Unidos", publica el diario suizo Basel Zeitung. Los activistas exigieron que los anuncios se eliminaran y llevaron a Coca-Cola a juicio por "incitar al odio religioso, socavando la dignidad nacional". Pocas semanas después de la denuncia, la embotelladora retiró los anuncios y emitió una declaración oficial: "Guiados por los principios de marketing responsable, hemos tomado la decisión de eliminar la publicidad de los refrigeradores que representan las iglesias ortodoxas de Nizhny Novgorod, todas las imágenes serán reemplazadas por otras en breve." Los demandantes no quedaron satisfechos con la reacción de Coca-Cola y le han exigido una indemnización de 150.000 dólares, por daños morales. Los representantes de la Iglesia Ortodoxa han informado que el dinero será destinado para ayudar a las familias ortodoxas, en la región de Oremburgo.

Clemente Ferrer

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