El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, lo tiene claro: en 2030 podría erradicarse la epidemia del sida, si los países siguen implicándose en la financiación de nuevos medicamentos. "El mundo ha cumplido su objetivo de frenar y comenzar a reducir la epidemia del sida", afirmó Ban Ki-moon. Así, lo indica el informe Cómo el sida lo cambió todo, elaborado por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el sida (Onusida). De acuerdo con este análisis que ha recabado datos de todos los países del mundo, las nuevas infecciones por el sida han disminuido un 35% -pasaron de 3,1 millones a 2 millones-. Gracias a la concienciación que se ha creado alrededor de este problema desde el inicio del milenio, se han evitado 30 millones de nuevas infecciones por el sida y casi ocho millones de muertes relacionadas con este virus desde el año 2000. "Hace quince años dominaba una confabulación del silencio. El sida era una enfermedad mortal y el tratamiento era para los ricos, pero no para los pobres", subrayó Michel Sidibé, director ejecutivo de Onusida. "Hemos demostrado que estaban equivocados y hoy tenemos a 15 millones de personas en tratamiento: 15 millones de curaciones". Y uno de los logros más significativos es el que está relacionado con los menores. De acuerdo con el informe citado, entre 2000 y 2014, el porcentaje de mujeres embarazadas con acceso a tratamiento antirretrovírico se elevó un 73% y las nuevas infecciones por el sida en niños disminuyeron un 58%. La batalla contra la muerte es uno de los grandes retos. Mientras que hace 15 años, padecer esta enfermedad era sinónimo de muerte, hoy ya no lo es. Entre 2004 y 2014, los fallecimientos relacionados con el sida cayeron un 42%. "Esto se ha conseguido gracias a los avances científicos que han conseguido que el enfermo lleve una vida normal y que pueda morir a la misma edad que cualquier otra persona de su generación", sostiene Antonio Poveda, director de Cesida, que se muestra optimista ante la posibilidad de que dentro de 15 años el virus responsable de esta enfermedad esté completamente controlado. Clemente Ferrer [email protected]