Entresacado de una entrevista con Joanna Raczy?ska, polaca, madre de dos niños, arquitecta y bloguera dirige blogs temáticos y administra varios perfiles en Facebook. Mi pasión es mi familia y el arte, pero mi marido es programador y nos gusta pasar tiempo delante del ordenador e ir descubriendo las posibilidades de Internet. Para mí es una fuente de inspiración y también una fuente de ocasiones para acercar a otras personas a Dios. Gracias a Internet puedo compartir con los demás mis ideas y mi visión del mundo. Se habla de los peligros de Internet por la facilidad con que crea dependencia. ¿Cómo defender a los niños de esos peligros? Por un lado es necesario protegerles instalando filtros, seleccionando programas o limitando el tiempo de conexión y enseñarles a elegir de forma inteligente, sin ceder a caprichos. Los niños tienen adicción al ordenador. Hay que tener en cuenta que cuanto más emocionante es el juego, tanto más el niño se mete en él y más dependiente se queda. Por eso escogemos juegos lógicos, en los que nadie dispara o no se huye de nadie. Tenemos en cuenta también la parte gráfica, que sea simpática, de buen gusto y adecuada a la edad del niño. Usted ha promovido una campaña social llamada "Menos pantalla, más familia". ¿Cómo resumiría sus objetivos? Yo defiendo mucho las ventajas de Internet. Como he dicho soy muy activa en la Red. Pero la familia exige una atención especial. Por eso, sugiero lo siguiente: Menos tiempo delante de la pantalla, más tiempo para los demás. Menos redes sociales, más relaciones con los otros. Menos televisión, más juegos de mesa. Menos comida informal delante de la pantalla, más comidas en familia. Menos juegos de ordenador, más deporte. Menos Internet, más libros. Menos tiempo "online", más tiempo de sueño. Menos wikipedia, más estudio serio. ¿Qué otras propuestas pueden gustar, a los niños, tanto como los juegos de ordenador? A los más pequeños les encanta pasar el tiempo con sus padres, de una manera activa. Y para los padres es un enorme placer hacerles participar de sus pasiones. A unos les gustan las excursiones, a otros la música, a otros leer... Cuando nuestros hijos eran más pequeños nos absorbían mucho tiempo los juegos creativos, hacer pastas, construir juguetes, pintar…; para ellos era una alegría poder hacer esas cosas con mamá. Ahora, a medida que son mayores, les gustan más los juegos de tablero, donde el papá es el que organiza. Y cuando hace buen tiempo dominan los juegos al aire libre. Intentamos también que tengan compañeros de sus edades y puedan conocer el valor de la verdadera amistad, que no se puede sustituir por un ordenador. No vemos películas cuando tenemos invitados: se pasa el tiempo de una forma mucho más interesante en una conversación y diversión común. Clemente Ferrer [email protected]