Eso, después de haber endeudado al país por generaciones y engordado el déficit de manera irresponsableEl presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se despide de las cumbres del G-20 con el mensaje y el compromiso de que España realizará "un esfuerzo especial" en el control del déficit y el nivel de deuda. Las palabras, en el comunicado final, han sido: España "reafirma sus compromisos con planes claros y creíbles de consolidación fiscal". Y nuestro país no aparece más.

Y es que todo el protagonismo se lo han llevado últimamente Grecia e Italia, países sobre los que han puesto el foco los organismos internacionales: UE, FMI, G-20, etc. En rueda de prensa, al terminar la cumbre, Zapatero decía: "Es cierto que desde que empezaron los problemas de deuda soberana siempre se ha hablado de todos los periféricos... España es el único de ese grupo que ha tenido su capacidad de funcionar, de mantener la solvencia".

Y aseguraba que el G-20 no ha exigido a España medidas adicionales. "El Gobierno español no ha tenido que formular ningún compromiso (...) No se nos han requerido nuevas medidas". E insistía: "España no ha tenido que formular ningún compromiso, porque ha sido valorado el grandísimo esfuerzo que hemos hecho, y por tanto no se nos ha requerido para nuevas medidas".  

Quizá el acuerdo al que llegaron PP y PSOE para reformar la Constitución con el fin de controlar el déficit y las elecciones del 20-N, que auguran cambio de Gobierno, hayan tranquilizado a estos organismos, a la espera de un próximo Gobierno fuerte en España.

En cualquier caso, tiene gracia que Zapatero se despida prometiendo control del déficit y del nivel de deuda, el presidente que peor ha dejado ambas partidas y que ha gobernado de manera irresponsable en esos ámbitos durante sus casi ocho años de Gobierno.

José Ángel Gutiérrez
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