Insisto: el abajo-firmante, nacido en Oviedo y residente en Madrid, quiere votar en un referéndum por la autodeterminación de Cataluña. Me asiste la Constitución pero, sobre todo, dado que estamos en un problema de identidades, me asiste mi condición de español: a mí no me arrebata nadie mi Cataluña.

El anterior jefe del Estado, un tal Francisco Franco, aseguraba que la clave de todo referéndum consistía en la formulación de la pregunta. Yo no alcanzo ese grado de cinismo. Creo que la clave de un referéndum estriba en quién vota. Ya sé que esto prefigura el resultado, pero también es una demostración de que el llamado derecho de autodeterminación es un callejón sin salida. No tiene respuesta porque no hablamos del Estado de Derecho sino del tamaño del Estado. Vamos, que todo es una coña marinera.

Hablando de coñas: dime con quien andas y te diré quien eres. En la foto adjunta se deja ver la sublime alianza entre el independentismo catalán y el islamismo, o quizás se trate de budismo o hinduismo. Es sabido que estas tres cosmovisiones suspiran desde hace siglos por la independencia catalana.

Por otra parte, el democristiano Durán Lleida no dice esta boca es mía: ¿De verdad es partidario don Josep Antoni de la independencia catalana?

Y luego está el genial Urkullu: el líder del PNV no se va a dejar arrebatar el liderato en la carrera de sinsorgadas: derribemos a la monarquía y echemos al Ejército de Euskadi.

Políticamente, un aspecto menos importante de la cuestión, nada ocurriría si el PSOE no se hubiera convertido en un partido de ganapanes progres. Es decir, si no estuviera regido por gente de la catadura de Rubalcaba, para quien la política no es otra cosa que un partido donde se trata de ganar puestos y cargos. Y entonces es cuando, en lugar de hacer frente común frente a los separatistas, los dos partidos votados por la inmensa mayoría de los españoles… que quieren seguir siendo españoles, se dedica a pedir la España federal. Lo cual puede ser bueno o malo, pero pedirla ahora, mismamente ahora, constituye una soberanista memez.

Puede que Artur Mas e Íñigo Urkullu sean dos irresponsables, pero el mayor irresponsable es Rubalcaba.

Eulogio López

[email protected]