Ya hay más españoles que mueren que españoles que nacen. Es así como se va a la porra un país. España necesita, antes que nada, que nazcan niños, pero las parejas españolas, a las que ciertamente se lo hemos puesto muy difícil, no quieren tener hijos. Conclusión: España desaparece por consunción.

Miren ustedes, no es que sea necesario: es imprescindible el salario maternal. Imprescindible, no sólo para que España siga existiendo, sino para mantener las pensiones porque un país envejecido resulta sencillamente imposible.

Por tanto, aunque suponga un incremento del gasto público, mucho más importante que el subsidio de paro o que la dependencia (competencia ésta de la ministra Ana Mato -en la imagen-), hay que ofrecer un salario mínimo a las parejas que decidan tener un hijo, al menos hasta que el hijo esté criado.

Es una cuestión de subsistencia.

Eulogio López

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